Una cena de siete pasos es el desafío que unos 15 alumnos de GrandChef Academia de Cocina se propusieron para reunir fondos y hacer realidad una experiencia que busca llevar su formación más allá de las aulas. Bajo el nombre de “Sensorial”, los futuros cocineros ofrecerán una propuesta gastronómica en la que pondrán en práctica los conocimientos adquiridos durante su preparación profesional.
El objetivo de la iniciativa es recaudar fondos para concretar la travesía educativa “De Cuyo a la Patagonia”, un recorrido de más de mil kilómetros que se realizará del 13 al 18 de noviembre y que tendrá como destino principal Lago Puelo, en Chubut. Allí, los estudiantes participarán de Cocinarte 2026, un encuentro que reunirá a cocineros, productores y referentes de la gastronomía.
En la previa, pondrán todos sus conocimientos al servicio de los comensales sanjuaninos, dando origen a una velada distinta donde los sabores serán protagonistas.
Un menú de siete pasos para mostrar lo aprendido
La propuesta de Sensorial no se limita a preparar una cena para recaudar dinero. Para los estudiantes, también representa una instancia en la que deberán volcar lo aprendido durante su formación y organizar una experiencia gastronómica de principio a fin, siendo sin duda uno de los principales desafíos a los que se enfrentan los trabajadores de la gastronomía
La planificación del menú, la preparación de los ingredientes, la elaboración de cada plato, los tiempos de cocina, la presentación y el servicio forman parte del desafío que estará en juego. El trabajo en equipo y la atención serán otros aspectos centrales de una noche en la que los alumnos asumirán un rol activo en todas las etapas.
“Es como que cierran su preparación gastronómica en esta experiencia. Vuelcan todo lo aprendido”, explicó Mauricio Tereszko, chef y director académico de GrandChef Academia de Cocina.
El menú, presentado bajo el concepto de “Experiencia Sensorial: siete tiempos”, propone un recorrido por distintas combinaciones de ingredientes, aromas y consistencias.
La secuencia comenzará con un cannoli acompañado por azafrán, verdeo y panceta ahumada. Luego llegará un langostino con jengibre, vino blanco y brotes, seguido de un plato de róbalo con guisantes, crema aliácea e hinojo.
El cuarto paso será conejo con panceta ahumada, fondo aromático y un componente crujiente. Como plato principal, los comensales probarán un Wellington de res con jugo de Malbec, vegetales chapeados y hojaldre. La propuesta continuará con una preparación de sandía, cítricos y mango, antes de cerrar con chocolate ahumado, canela, fresas y romero. Los distintos pasos estarán acompañados por vinos de varietales sanjuaninos.
Así, la cena reunirá técnicas, productos y combinaciones que los estudiantes podrán aplicar en un servicio real, con la exigencia de coordinar una propuesta completa y sostener la calidad a lo largo de todo el menú.
De Cuyo a la Patagonia, el motivo detrás de la experiencia sensorial
La travesía que unos 15 alumnos buscan financiar con la cena se desarrollará del 13 al 18 de noviembre. Durante el recorrido, tendrán la oportunidad de conocer productores, instalaciones y procesos vinculados con distintas actividades gastronómicas.
El itinerario contempla experiencias relacionadas con la olivicultura y la elaboración de aceite de oliva, la vitivinicultura, los destilados, la producción y crianza de truchas, los ahumados patagónicos, la chocolatería artesanal, la cerveza, los quesos y otros productos regionales. La intención es que los futuros cocineros puedan conocer las materias primas desde su origen, observar cómo se producen y procesan, conversar con quienes están detrás de cada actividad y comprender cómo esos productos llegan a las cocinas profesionales.
“Podemos explicar una trucha en el aula, trabajarla en una clase y enseñar diferentes técnicas de cocción. Pero cuando un alumno puede conocer cómo nace, cómo se cría, qué alimentación recibe, cómo se procesa y cómo llega finalmente a una cocina, el conocimiento adquiere otra dimensión. Eso es lo que buscamos con esta travesía”, señaló Tereszko.
Uno de los momentos centrales del viaje será la llegada a Lago Puelo, donde los estudiantes participarán de Cocinarte 2026, un encuentro gastronómico organizado por AGAR. Durante dos jornadas, podrán acercarse a las tendencias de la cocina contemporánea, conocer productos, escuchar a referentes e intercambiar experiencias con otros protagonistas del sector.
La participación en el encuentro busca completar el recorrido educativo: primero, conocer el territorio y a quienes producen los alimentos; después, entrar en contacto con profesionales y nuevas ideas que atraviesan la gastronomía argentina. Para los alumnos, será una oportunidad de ampliar su mirada sobre la actividad que eligieron y sumar referencias que podrán aplicar en su futuro laboral.
Una cena para hacer posible el viaje
La organización de Sensorial implica que los estudiantes también se involucren en los aspectos prácticos de llevar adelante una propuesta gastronómica. Además de cocinar, deberán coordinar tareas, distribuir responsabilidades y trabajar para que la experiencia funcione como un servicio profesional.
La cita será el 7 de noviembre, a las 22 horas, en las instalaciones de GrandChef Academia de Cocina. El menú tendrá un valor de $50.000 por persona y estará basado en contrastes de sabores y texturas, con una secuencia de platos pensada para ofrecer una experiencia completa a los comensales.
Quienes deseen sumarse a la experiencia y vivir una velada distinta de la mano de buenos sabores, pueden realizar sus consultas y reservas en el perfil de Instagram @grandchef_academia.