Mientras la inteligencia artificial transforma la vida cotidiana y las organizaciones en todo el mundo, San Juan decidió convertirla en una herramienta estratégica para modernizar el servicio de Justicia. El proceso es el resultado de más de seis años de inversiones, reformas normativas y transformación digital impulsadas por la Corte de Justicia.
El presidente del máximo tribunal provincial, Daniel Olivares Yapur, explicó que el desarrollo de inteligencia artificial es la consecuencia natural de una política institucional orientada a construir un Poder Judicial completamente digital. Ese camino permitió alcanzar el expediente papel cero en todos los fueros y adaptar los códigos procesales a las nuevas tecnologías.
Sobre esa base tecnológica, San Juan desarrolló uno de los proyectos más avanzados del país. La Corte fue pionera en regular el uso de inteligencia artificial mediante acuerdos que establecen protocolos de seguridad, protección de datos y anonimización de información sensible. "Fuimos el primer Poder Judicial en aplicar, regular y reglamentar la inteligencia artificial en la República Argentina", afirmó Olivares Yapur.
A diferencia de otras experiencias, el Poder Judicial creó una plataforma propia que integra herramientas como ChatGPT, Gemini y Claude dentro de un entorno cerrado y seguro. Toda la información permanece bajo control institucional y no puede utilizarse para entrenar modelos externos.
El proyecto, desarrollado por personal de la Dirección de Informática Judicial, comenzó en 2024 y hoy ofrece más de quince microservicios especializados. Entre sus funciones se destacan la anonimización automática de documentos, el resumen de expedientes, la traducción de textos complejos a lenguaje claro y la transcripción automática de audiencias videograbadas.
Una de las primeras aplicaciones se implementó en el sistema utilizado por los jueces de Paz para gestionar ejecuciones fiscales, permitiendo optimizar el análisis de miles de causas repetitivas cada año. "Vimos algunos procesos donde insumía mucho tiempo comparar datos, verificar si los nombres coincidían, si los domicilios estaban correctos o si los importes eran los mismos. Eran tareas que llevaban mucho tiempo de manera manual y comenzamos a resolverlas con inteligencia artificial", dijo Gustavo Moyano, responsable de la IA en el Poder Judicial.
La inteligencia artificial también asiste a magistrados y funcionarios en tareas de análisis documental, organización de información y evaluación de pruebas, reduciendo tiempos y mejorando la eficiencia de los procesos.
Sin embargo, la Corte enfatiza que la tecnología no reemplaza la función jurisdiccional. Las decisiones continúan siendo responsabilidad exclusiva de jueces y juezas. La inteligencia artificial actúa como una herramienta de apoyo destinada a agilizar el trabajo y mejorar el acceso a la Justicia. "La decisión jurisdiccional le ha pertenecido, le pertenece y le pertenecerá al ser humano, al juez", manifestó el cortista.
La apuesta se complementa con capacitación obligatoria para todos los usuarios y una fuerte política de gobernanza de datos. Así, San Juan busca posicionarse a la vanguardia nacional en el uso responsable de inteligencia artificial aplicada al servicio público, combinando innovación tecnológica, seguridad y eficiencia para brindar mejores respuestas a la ciudadanía.