El Servicio Penitenciario Provincial puso en marcha un proyecto con un fuerte sentido comunitario y de reinserción. Se trata de “Refaccionando Espacios Comunitarios”, un programa integral en el que participan personas privadas de la libertad y que permitirá la recuperación edilicia de la histórica Capilla del Carmen, un lugar de gran valor histórico y religioso.
Esta propuesta busca que las personas privadas de la libertad (PPL) en San Juan aporten su mano de obra y los conocimientos adquiridos en los talleres del penal en beneficio directo de la sociedad, consolidando al mismo tiempo sus procesos de capacitación y sus posibilidades reales de reinserción social.
Propuesta del Servicio Penitenciario Provincial
Los trabajos en el edificio, ubicado en la intersección de la Avenida de Circunvalación y calle Matías Zaballa, están a cargo de un grupo de PPL que ya se encuentran incorporadas formalmente al régimen de salidas transitorias. El objetivo central de la intervención consiste en transformar el esfuerzo y el tiempo de las PPL en acciones tangibles que impacten de manera positiva en el entorno, contribuyendo activamente a la preservación de un lugar de encuentro fundamental para los sanjuaninos.
Tareas bajo un estricto control
Las tareas de infraestructura, mantenimiento y puesta en valor se desarrollan bajo una estricta planificación logística. El desarrollo de cada jornada cuente con un dispositivo de seguridad y acompañamiento permanente coordinado de forma directa por el Servicio Penitenciario Provincial.
Para garantizar el correcto avance de las obras y las máximas condiciones de prevención, el contingente de trabajadores está custodiado y coordinado por un equipo multidisciplinario compuesto por dos efectivos especializados en albañilería que guían la técnica constructiva, un técnico en ecohigiene y seguridad, dos celadores encargados del orden general, un responsable del proyecto, dos agentes del área de requisa y dos efectivos abocados exclusivamente al traslado seguro de los operarios.
A lo largo del proyecto, los participantes llevan adelante una amplia variedad de labores técnicas que incluyen refacciones de albañilería, tareas de pintura integral, mantenimiento edilicio y la recuperación estructural de distintos sectores del edificio que evidenciaban el paso del tiempo y la falta de mantenimiento. El plazo estimado para la finalización de los trabajos y la entrega de la obra es de 35 días, período durante el cual se mantendrá la supervisión técnica y de seguridad constante por parte del personal especializado de la institución penitenciaria.
Los objetivos detrás de la obra
Más allá del beneficio arquitectónico y estético para la Capilla del Carmen, la propuesta persigue una meta mucho más profunda vinculada al tratamiento penitenciario moderno. La participación en este tipo de obras en contextos reales permite a las PPL fortalecer de manera práctica sus hábitos laborales, promover la responsabilidad individual, sumar experiencia comprobable y asimilar valores esenciales como el compromiso, el respeto mutuo y el trabajo en equipo. De esta manera, la articulación entre las instituciones públicas y la sociedad civil se traduce en una acción concreta que no sólo recupera el patrimonio sanjuanino, sino que también tiende un puente sólido hacia la inserción laboral y la reparación comunitaria.