Hoy, 26 de mayo, la familia Martín Romera celebra un hecho extraordinario: los 100 años de vida de María del Carmen González de Martín Romera, conocida por todos como "Nena". ‘Llegar a un siglo de existencia es un privilegio inmenso, pero para quienes han tenido la dicha de caminar a su lado’, dijo Noemí Martín, una de sus hijas.
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Hijos, nietos y bisnietos visitan a 'Nena' para celebrar en famialia su cumpleaños.
De la urbe a la tierra del buen sol
Nacida en Córdoba, la historia de "Nena" cambió de rumbo cuando el destino cruzó su camino con el que sería el gran amor de su vida: Manuel Martín Romera, joven sanjuanino del que se enamoró profundamente cuando estudiaba Medicina en esa provincia. Un amor tan profundo que la llevó a dejar su tierra natal para echar raíces definitivas en San Juan. Desde 1953, su hogar ha sido la casa materna ubicada en la emblemática esquina de calle Mendoza y Sívori, en Villa Krause. Una casa muy abierta a todos, que aún existe y sigue siendo su lugar en el mundo.
Su vida también estuvo marcada por grandes aventuras y responsabilidades. Como esposa del Cónsul Argentino, acompañó a su marido durante cuatro años en los Estados Unidos, llevando con orgullo los valores de su patria al exterior, sin perder jamás la sencillez y la esencia de ama de casa dedicada que siempre la caracterizó.
Manos que crean y un corazón sin fronteras
"Nena" no sólo se destacó por su calidez, sino por su talento inagotable y su espíritu solidario. Excelente cocinera, costurera y tejedora, sus manos incansables hacían de todo para su familia: desde las prendas del día a día hasta los vestidos largos de fiesta para sus hijas, cosidos con dedicación y amor en cada puntada.
Pero el amor de "Nena" y su esposo no se quedaba puertas adentro. Su hogar se caracterizó por una generosidad sin límites; junto a su marido médico, siempre tendieron una mano a las personas de escasos recursos. Nadie que pasara por esa casa se iba con las manos vacías: las puertas estaban abiertas de par en par y siempre había un plato de comida caliente o algo para ofrecer a quien lo necesitara.
Raíz, refugio y ejemplo de una gran familia
"Nena" ha sido, ante todo, una excelente esposa, madre, abuela y bisabuela. Su amor se multiplicó y hoy se ve reflejado en un árbol familiar inmenso y vital: 5 hijos, 14 nietos y 13 bisnietos que la adoran. Aquella mítica casa de Villa Krause sigue siendo, hasta el día de hoy, el punto de encuentro ineludible de la familia.
A lo largo de cien años, su legado para con sus hijos ha sido inquebrantable, basado en pilares fundamentales:
- El Amor incondicional sembrado en cada gesto y en cada prenda confeccionada.
- La Lucha constante ante las adversidades de la vida.
- El Servicio, la solidaridad y la escucha atenta para quien lo necesitara.
- Una paciencia infinita que guio y sigue uniendo a generaciones.
Mucho más que un cumpleaños
‘Hoy no se celebran simplemente cien años en el calendario. Se celebra un siglo lleno de historias compartidas, de batallas ganadas con templanza, de mesas largas y, sobre todo, de un amor profundo que ha transformado la vida de todos los que tuvimos la fortuna de compartir su vida’, dijo Noemí.
Para su familia, haber compartido este tiempo es una bendición compartida. "Nena" ha sido raíz que sostiene, refugio en la tormenta y un ejemplo vivo de dignidad. ¡Felices 100 años, Nena!