11 de septiembre de 2026 - 17:28

Una vida entre caballos: Susana, la mendocina que no se pierde el clásico Sarmiento

A los 75 años, la mendocina Susana Santana viajó a San Juan para vivir una nueva edición del clásico Domingo Faustino Sarmiento.

A los 75 años, Susana Santana mantiene intacta su pasión por el turf. Llegó desde Mendoza para vivir una nueva edición del clásico Domingo Faustino Sarmiento y asegura que los caballos son parte de su vida desde 1986. “Soy burrera, como le llamamos vulgarmente, y soy enferma de este deporte”, contó.

Santana vive en una zona cercana al aeropuerto mendocino y con una misión que para ella es mucho más que una simple visita: disfrutar del turf y reencontrarse con esa pasión que la acompaña desde hace cuatro décadas.

Se define, sin vueltas, como una “burrera de ley”. Desde 1986 los caballos forman parte de su vida y, según cuenta, no imagina un futuro alejada de las carreras.

“He tenido varios caballos. Mágica Fish, un montón”, recordó. Pero entre todos hay uno que ocupa un lugar especial en su memoria: Casís, un caballo mendocino con el que más disfrutó de los triunfos.

“Con el que más he ganado fue con un caballo que se llamaba Casís. También era de Mendoza”, contó con orgullo. “Con el que más he ganado fue con un caballo que se llamaba Casís. También era de Mendoza”, contó con orgullo.

Su última gran compañía fue Mágica Fish, que actualmente se encuentra retirada de las pistas después de cumplir con su ciclo. Para Susana, saber cuándo un caballo está listo para dejar de competir es parte de conocer y respetar al animal.

“Cuando usted tiene un caballo y lo entrena como corresponde, con comida y trabajo, se va dando cuenta. Lo más seguro que puede hacer es el reloj: medirlo en 200, en 2.000 metros y ahí sacar conclusiones”, explicó, demostrando que detrás de su pasión también existe conocimiento y experiencia.

Y así llegó nuevamente a San Juan para disfrutar del clásico Domingo Faustino Sarmiento, una carrera que conoce y que la convoca año tras año. Analiza los nombres, observa los caballos y se anima a dar su mirada, aunque sabe que en el turf nunca hay nada asegurado. “Hay caballos que tienen posibilidades, pero no está todo dicho”, advirtió.

La pasión, además, viene de familia. Su esposo, el recordado "Turco" Salomón, también estuvo ligado al mundo de los caballos. Y Susana asegura que esa relación con el turf comenzó mucho antes. “Ya vengo de raíz. Una cuestión familiar. Lo traemos en la sangre”, afirmó.

Su sobrino, Fabián Mace, también continúa ligado a las carreras y tiene caballos. El vínculo familiar se extiende entre Mendoza y San Juan, como una herencia que encontró en los hipódromos su lugar natural.

Para Susana, una tarde de carreras vale más que cualquier otro plan. “Yo desprecio el shopping, ir a comer y esas cosas. Para mí este deporte es lo que me encanta”, confesó entre risas.

Pero su preocupación va más allá de los resultados de una carrera. En Mendoza, contó, atraviesan un momento de incertidumbre por la situación del hipódromo y la posibilidad de que deje de funcionar.

“Estamos medio preocupados porque nos quieren sacar el hipódromo. No podemos permitirlo, porque eso es histórico. Es una tradición. Estamos peleando por eso”, expresó.

A los 75, Susana sigue viajando, siguiendo caballos y disfrutando de cada jornada. El clásico Sarmiento es una excusa más para mantener viva una pasión que comenzó hace 40 años y que, asegura, la acompañará hasta el final.

“Me encanta y creo que lo voy a seguir hasta que Dios me diga: ‘Bueno, hasta acá llegaste’”, cerró, fiel a su estilo y con los caballos, una vez más, como protagonistas de su vida.

LAS MAS LEIDAS