Ante el feroz temporal que azota la alta montaña, la operadora de la mina Veladero debió activar un estricto protocolo de contingencia y suspender de manera preventiva parte de sus actividades productivas en el departamento Iglesia.
La mina suspendió preventivamente parte de sus actividades productivas ante un fenómeno meteorológico severo en la alta montaña sanjuanina.
Ante el feroz temporal que azota la alta montaña, la operadora de la mina Veladero debió activar un estricto protocolo de contingencia y suspender de manera preventiva parte de sus actividades productivas en el departamento Iglesia.
En el yacimiento minero permanecen 938 operarios, quienes se encuentran a la espera de una ventana climática segura que permita normalizar los relevos de turnos y habilitar el tránsito en las rutas cordilleranas.
Según informaron fuentes vinculadas a la operación, el temporal extremo dejó marcas térmicas de hasta -23 °C, con ráfagas de viento que superaron los 80 km/h y una sensación térmica que se desplomó hasta los -30 °C. Además, la acumulación nívea en la zona ya supera los tres metros de altura.
Frente a la imposibilidad de realizar traslados terrestres o aéreos masivos debido a la baja visibilidad y la inestabilidad de los caminos, la prioridad absoluta de la compañía se centra en el resguardo de la vida humana.
Desde la empresa detallaron que los 938 colaboradores que se encuentran "en sitio" cuentan con asistencia total, salud garantizada y provisión asegurada de alojamiento, alimentación y atención médica continua dentro del complejo cordillerano.
"La respuesta es clara en cuanto a la metodología: no habrá movimientos masivos hasta que el riesgo sea mínimo. Los cambios de turno se retomarán una vez que las evaluaciones técnicas determinen que existen las condiciones de seguridad necesarias", señalaron desde la firma.
Mientras gran parte de la producción se mantiene en pausa de forma temporal, equipos técnicos especializados trabajan en las tareas de despeje de caminos y en la evaluación de posibles traslados aéreos críticos, siempre sujetos a que las condiciones aeronáuticas garanticen la máxima seguridad.
Los comités de emergencia y operaciones de la mina continúan midiendo minuto a minuto variables clave como la estabilidad de las rutas de acceso y la visibilidad, con el objetivo de detectar el momento exacto en que se abra la ansiada ventana climática que permita al personal regresar a sus hogares en los valles sanjuaninos.