Según especialistas, la exposición a niveles bajos de bisfenol A puede perturbar hormonas del desarrollo, estimular la pubertad precoz, afectar a la fertilidad, aumentar el número de adipocitos (células de grasa), inducir alteraciones precancerosas en las células e incluso favorecer la aparición de problemas de conducta. Además, puede afectar a las células pancreáticas y ser factor de riesgo para desarrollar diabetes del tipo 2.

