San Juan, 23 de septiembre.- Alejandro Flores es devoto de la Difunta Correa desde que tiene memoria. Hasta se emociona cuando habla de ella. Lo heredó de sus padres y ahora quiere lograr su beatificación. Hace 17 años, viajó al Vaticano y pudo entregarle en mano a Juan Pablo II una carpeta con documentación sobre sus milagros.

