Uno de los momentos más emotivos vividos en Ushuaia en el acto que encabezó Cristina Fernández de Kirchner fue cuando la presidenta arrojó claveles rojos al mar en homenaje a los caídos en la guerra de Malvinas. Tras caminar unos 200 metros rodeada de gente, que la acompañó al término del acto en el que renovó el reclamo argentino por la soberanía.

