"Nos vamos por las buenas. Pero si la promesa que nos hicieron no se cumple, vamos a cortar la calle. Estamos todos unidos en esto y no vamos a aflojar justo ahora que hemos conseguido que nos escuchen". La afirmación pertenece a Jorge, vocero del grupo de 70 familias que durante toda la semana mantuvo un asentamiento en un terreno baldío de la calle Comercio, en Rivadavia. La promesa a la que hacía alusión el hombre tiene que ver con la gestión que el propio jefe de la Policía de San Juan, Miguel González, se comprometió a hacer: conseguir una reunión para el martes próximo con el titular del IPV, Vicente Marrelli, para empezar a buscarle una salida al problema habitacional de las 70 familias involucradas. "Nosotros queremos que también esté el ministro Molina, de Desarrollo Humano, porque siempre les da una mano a gente como nosotros", agregó Jorge.

