Fenómeno Therian: El desafío de entender, también dentro del aula
A través de Logos Educación, el licenciado en Psicología y magister Juan Samat abordará el tema "therian", en un webinar gratuito que tendrá lugar hoy sábado.
El fenómeno Therian: el Lic. Samat brindó algunas claves para entenderlo y actuar frente a posibles casos en la escuela
La aparición de adolescentes que se identifican como animales -fenómeno conocido como Therian- ha comenzado a generar ruidos de pasillo y consultas en las instituciones educativas, también en San Juan, donde si bien no se ha reportado ningún caso aún en las escuelas, es conveniente estar prevenidos y preparados para enfrentar algún posible caso de la mejor manera.
Al menos así lo considera el licenciado en Psicología y magister Juan Samat, quien hoy sábado 14 de marzo, de la mano de Logos Educación y junto a la abogada y profesora en Ciencias de la Educación, Laura Bustos, brindará un webinar gratuito titulado “El fenómeno Therian y la Escuela”.
Consultado por DIARIO DE CUYO, el profesional abordó este tema con una postura clara. En líneas generales y lejos de la alarma social, propone mantener una actitud equilibrada, que también puede replicarse en otros ámbitos: ni patologizar, ni ignorar, sino comprender y marcar límites claros.
“Hay que tomar el fenómeno con tranquilidad y preparándose para enfrentarlo. No para alarmar, más bien para tranquilizar", sostuvo.
Entender el fenómeno
El término "Therian" proviene del griego therion (bestia o animal salvaje). No se trata de un disfraz ocasional, apuntó el especialista, sino de un fenómeno que atañe a la identidad, en el que convergen una serie de variables psicológicas, sociológicas e incluso tecnológicas. El término, con su uso actual, apareció en los años 90 y, de la mano de Internet se expandió por todo el mundo con una gran rapidez, permitiendo la formación de comunidades y expandiendo sus prácticas.
Según explicó Samat, un Therian es alguien que "se experimenta, sobre todo en algunos momentos, como si fuera un animal, pero sabe que, al menos biológicamente, es un ser humano". Ese, señaló, es un punto clave.
"Una cosa es sentirse, experimentarse en lo profundo, y otra cosa es creer que uno se ha transformado en un animal. Un elemento clave es lo que nosotros llamamos en psicopatología, el juicio de realidad. Si una persona cree que se ha transformado en un animal, cree que es un animal y se comporta como tal todo el tiempo, estamos ante un trastorno mental, entra en el terreno de la psicosis o el delirio. Eso no es un Therian. Un Therian sabe perfectamente que es un ser humano”, aclaró.
En el caso de los Therian, se explayó, si bien la persona siente esa conexión interna con el animal, no pierde la noción de su realidad, lo que le permite llevar una vida normal (estudiar, trabajar, ir al médico, etc) fuera de esos momentos en los que expresa su "theriotipo" (especie animal específica con la que sienten la conexión).
De este modo, como explicó Samat, ser Therian no implica necesariamente estar enfermo. Ahora bien, si el fenómeno deriva en conductas como comer carne cruda, morder a otros, defecar en público, allí sí se está frente a un trastorno mental que requiere intervención.
Samat también distinguió a los Therian de otras personas que se comportan como animales, pero como una forma de llamar la atención y hasta de obtener "likes" en redes sociales. “El Therian, aunque nadie lo vea, aunque no se filme, aunque no aparezca en redes sociales, se siente como un animal y en determinados momentos se comporta como tal”, apuntó.
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El magister Juan Samat, licenciado en Psicología, aportará su mirada al webinar El Fenómeno Therian y la Escuela
¿Normal o anormal?
Samat define la normalidad desde una perspectiva puramente estadística. Bajo ese criterio, considera que el fenómeno es anormal porque no representa el comportamiento del promedio de la población.
"Normal es lo que entra, digamos, en el promedio de las personas. Desde ese punto de vista, obviamente que es anormal", declaró. “Ahora, eso no quiere decir que estemos frente a un trastorno mental necesariamente”, sumó.
“Si bien hay Therians de todas las edades, incluso pequeños y mayores, por determinadas características evolutivas de la edad, la adolescencia es altamente propicia para la aparición de este tipo de fenómenos, porque los adolescentes están explorando su identidad y buscan grupos de pertenencia”, explicó Samat.
El punto es que en las escuelas, el comportamiento Therian -como el uso de máscaras o conductas motoras animales (caminar en cuatro patas)- puede alterar o romper la convivencia y escalar hasta el bullyng.
Samat invita a los docentes y padres a tratarlo como un indicador, un signo que revela algo oculto. "Aunque no sea estrictamente en todos los casos un trastorno mental, no quiere decir que no esté revelando algo. Entonces es bueno preguntarse: ¿Qué nos está queriendo decir el chico? Cuando dice que es un lobo, ¿qué del lobo habla de él?”.
En resumen, el profesional apeló a no patologizar (tratarlos automáticamente como enfermos mentales), pero tampoco a tomar el fenómeno como si fuera una simple moda sin importancia, algo que pasará. “Hay que tomarlo con seriedad”, dijo. Y sugirió: observar con respeto, sin alarmarse. Poner límites firmes sin agresividad en caso de que transgredan normas. Y consultar al profesional si manifiesta alteraciones emocionales (aislamiento, depresión, etc.) o si se ha producido una ruptura del juicio de realidad.
Claves para actuar ante el fenómeno Therian
Para los padres y docentes que se encuentren con un caso en su entorno, el Lic. Samat propone una suerte de "ABC":
El juicio de realidad: Si el adolescente no puede distinguir entre su sentimiento interno y su realidad biológica, hay un trastorno mental. El Therian sabe que no “es” un animal.
Límites: Poner límites claros ante el comportamiento animal. No se debe permitir ninguna conducta que impida el proceso educativo, como, por ejemplo, aullar o negarse a cumplir consignas en clase. "Si vos te sentís un gatito o un perrito, podés en tu cuarto, en privado, actuar como tal, pero en la casa, el aula necesitamos tener normas compartidas".
No a poner límites con agresividad: El límite no debe ser un castigo, sino una contención. Firmeza no significa agresividad.
Evitar la humillación: La burla solo empuja al adolescente al aislamiento o a la victimización. Se debe mantener una actitud de respeto y acompañamiento, teniendo en cuenta que "acompañar a alguien no quiere decir estar de acuerdo con él", enfatizó Samat.
Vigilancia ante el bullying: Los jóvenes Therian son "blancos facilísimos" para los acosadores. La escuela debe intervenir de inmediato para proteger la integridad del alumno. Tampoco se debe convertir su identidad en el centro de discusiones grupales.
Observar señales de alerta: Si la conducta animal viene acompañada de aislamiento, depresión, falta de higiene básica o agresividad hacia terceros, por ejemplo, es momento de derivar el caso al gabinete psicopedagógico y/o a una consulta profesional.
Tomá nota:
Webinar gratuito de Logos Educación: El fenómeno Therian y la Escuela
Disertantes: Magister Juan Samat – Lic. en Psicología y Dra. Laura Bustos – Abogada /Prof. en Ciencias de la Educación