La última erradicación se hizo en Pocito, en el inicio de esta semana. Los vecinos de la villa Genest dejaron sus ranchos de caña y barro y fueron trasladados con sus pertenencias a un barrio que se levantó en el mismo departamento. Fueron 36 familias, algunas de las cuales llevaban más de 40 años viviendo en el asentamiento que en abril del año que viene hubiera cumplido medio siglo de existencia.

