Según datos globales de todo el mes, la generación térmica neta siguió por debajo de la producción hidroeléctrica, continuando con la tendencia verificada en los meses anteriores y alcanzando un equilibrio con lo que había ocurrido a principios de año, cuando el aporte térmico había sido muy superior al hídrico. En diciembre, la energía térmica cubrió el 42,7% de los requerimientos, en tanto que el aporte hidroeléctrico abasteció el 47,8% de la demanda, y el nuclear el 7,2%. Por otra parte, la importación <BF>r<XB>epresentó sólo el 2,2 %<BF> <XB>de la demanda total.

