Pedido. En la primera caminata por Doña Felipa, un sacerdote que participó de la misma celebró una misa para pedir por el eterno descanso de esta mujer.

 

La Escuela Ricardo Güiraldes, de Tudcum, organizó una caminata en honor a Doña Felipa Rojas, la ’Médica de la Alfalfa’, para conmemorar el aniversario del pueblo. La propuesta tuvo tanto éxito que desde el municipio de Iglesia se comprometieron a auspiciar esta actividad para que se realice todos los años y fomente el turismo departamental. Conocida popularmente como la ’Médica de la Alfalfa’, esta mujer trascendió por el don de curar. Falleció el 8 de marzo de 2010, a los 104 años.


Desde hace 15 años, la comunidad educativa de esta escuela realiza una actividad especial para conmemorar el aniversario de Tudcum cada 29 de noviembre. La última fue la caminata en honor a Doña Felipa en la que participaron unas 200 personas. ‘Ella fue uno de los personajes emblemáticos del pueblo y quisimos rendirle este homenaje. Nunca imaginamos que fuera a tener tanta trascendencia’, dijo Sandra Agudo, directora de la Escuela Güiraldes. 


En esta primera caminata por Doña Felipa el municipio de Iglesia también quiso participar y colaborar. Donó gaseosas y medialunas para compartir con los caminantes. ‘Nos pareció una propuesta muy original y no dudamos en apoyarla. Y lo vamos a seguir haciendo porque queremos que esta caminata se haga todos los años y forme parte del calendario de actividades turísticas de Iglesia’, dijo Cristina García, directora de Turismo de Iglesia.


La caminata salió desde la plaza de Tudcum para llegar hasta la casa de Felipa donde hubo momentos de mucha emoción. ‘Le entregamos a Aurora, una de las hijas de Felipa, un cuadro con la imagen de su madre. De inmediato lo colocó en la capilla, junto a la imagen de Jesús y de la Virgen que hay en el lugar. Fue muy lindo’, dijo Agudo.

 

La curandera que se convirtió en leyenda


Laboriosa, bondadosa, religiosa y amante de los niños, esa fue la imagen que dejó Felipa Rojas entre los vecinos de Tudcum que la llamaron la ‘Médica de la Alfalfa‘ por su condición de sanadora y por el nombre del puesto donde se movía.


Con sólo mirar la orina de una persona contra la luz del sol era suficiente para que Doña Felipa supiera el mal que padecía y con qué yuyo remediarlo. A veces descubría que la enfermedad no tenía cura y, con la sinceridad que la caracterizaba, le decía a la persona lo que le iba a pasar y qué debía hacer para alargar su vida. Primero comenzó a ’curar’ a la gente del pueblo, pero luego trascendió los límites de la provincia y del país. Sus hijos dijeron que vino gente desde Corea, Estados Unidos y España para consultarla. Y que hasta Diego Maradona y Mario Alberto Kempes la buscaron para que aliviara sus dolores.


Doña Felipa adoraba a los niños. Además de sus 10 hijos crió 7 niños que la gente le entregó por no poderlos mantener. Si bien el cuidado de tantos chicos era una tarea complicada, supo ingeniárselas para poder cuidar las gallinas y chivos que tenía, para mantener la huerta y los jardines que hizo alrededor de su casa, y para rezar. Era una ferviente devota de Jesús y de la Virgen.