María Rosa Berberich es la madre de Antonio Brunetto, un chico de 26 años que tiene una discapacidad y necesita de una sonda especial para poder eliminar la orina de su cuerpo cada cuatro horas. 

La sonda denominada K30 fue enviada por PAMI con regularidad hasta el mes de julio, cuando decidió cambiar la calidad del mencionado elemento, en contraposición a las indicaciones médicas que recibió Antonio de sus médicos de Buenos Aires y Córdoba.

"Mi hijo tiene una discapacidad y no puede orinar por su cuenta, entonces necesitamos una sonda de una determinada calidad, no cualquier sonda, porque eso trae consecuencias en el cuerpo y la salud de mi hijo", comentó María Rosa. Y agregó: "Lo único que pedimos es que sigan enviando la que venían mandando, porque nos llegó una respuesta judicial diciendo que esa sonda nueva es la que debemos utilizar". 

La madre de Antonio indicó que a la angustiante situación que atraviesa con PAMI se le suma la imposibilidad de llevar a su hijo a los controles habituales que se realiza en la provincia de Córdoba. "Mi hijo tuvo un trasplante de riñón a los cuatro años, donde yo fui su donante. Cuando llegó a la pubertad lo rechazó y tuvo otra trasplante cadavérico. Necesita controles permanentes, lo cuidamos como oro para que no se enferme o se vea afectada su salud y ahora desde PAMI nos dicen que tenemos que si o si usar esa sonda que ellos creen que es la adecuada". 

La situación se encuentra actualmente en la justicia y María Rosa junto con Antonio solicitan que su pedido pueda resolverse de manera urgente.