Antes del dramático desenlace de la semifinal del la Champions League entre el Real Madrid y Bayern Munich, Cristiano Ronaldo acumulaba una tremenda racha desde los doce pasos: 27 goles consecutivos. No obstante, la efectividad llegó a su fin cuando el arquero alemán, Manuel Neuer, le tapó el primer penal al portugués en la serie de cinco tiros. Abajo, cruzado, fuerte y atajado. Una mancha que el propio Cristiano no olvidará durante el resto de su carrera.

