Se trata de un equipo que mezcla profesionales de años con los que recién empiezan. Dicen que esta es una experiencia fundamental para la formación en la medicina y que debe estar al alcance de cualquier persona. No reciben remuneración extra por viajar a los pueblos alejados para aliviar a la gente. Pero igual lo hacen y coinciden en afirmar que la satisfacción humana que reciben no tiene precio. Se trata de 12 profesionales de la medicina que trabajan en los hospitales públicos del Gran San Juan, y que el jueves pasado formaron parte del octavo operativo quirúrgico que se realizó en Valle Fértil. DIARIO DE CUYO fue testigo de todas las actividades que realizó el plantel médico, dentro y fuera del quirófano.
Entre los profesionales que viajaron rumbo al hospital Alejandro Albarracín, había médicos de mucha experiencia y otros que están dando sus primeros pasos en la medicina. Todos tenían el mismo objetivo: solucionar las afecciones que tiene la gente sin que deban dejar su pueblo. Es por eso que no dudaron en pasar dos días lejos de sus hogares, soportando una travesía de ocho horas y media en menos de 24 horas. Gran parte del equipo llegó el miércoles a última hora en una movilidad del Ministerio de Salud y fueron escoltados por una camioneta con todo el material necesario para las operaciones que se realizaron. Luego de cenar, todos se fueron a dormir en un clima distendido, pero sabiendo que al otro día tenían que comenzar muy temprano con la actividad ya que los esperaban 11 operaciones de media complejidad. La tranquilidad se las dio el personal del hospital vallisto que organizó la previa de las cirugías.
Estas personas ganan desde cuatro mil pesos mensuales y por los operativos no reciben ningún tipo de bonificación. Sólo se los compensa con un día de franco. Pero los médicos de mayor antigüedad, como los que recién comienzan, coincidieron en que más allá de lo económico, lo importante es la función social que cumplen.
Marcos Regatto es un otorrinolaringólogo con 20 años de profesión y contó que lo que lo motivó a participar de los operativos es que ‘beneficia a los pacientes y a los chicos que comienzan en la profesión médica. Creo que la medicina debe estar al alcance de cualquier persona‘. Mientras que Gabriela González, residente de cuarto año, afirmó que ‘es muy satisfactorio humanamente ya que la gente es muy cálida con los médicos y nos agradecen todo el esfuerzo que hacemos por ellos‘.
Por donde se lo vea, esta actividad que Salud comenzó a realizar hace un año, tiene lados positivos. ‘La experiencia es doblemente positiva. A los médicos jóvenes les sirve para tomar experiencia, algo que es fundamental para su buena formación, y es algo que las escuelas de medicina recomiendan en todo el mundo, además de la ayuda que le damos a la gente‘, dijo Ricardo Ruvinsky, ginecólogo con 25 años de profesión.
En la misma sintonía declaró Susana Orozco, instrumentadora quirúrgica. Pero la mujer fue más allá ya que reconoció que operar en un pueblo es fortalecedor. ‘Es una experiencia única porque nosotros estamos comenzando en esta profesión y estamos acostumbrados a trabajar bajo la supervisión de muchos médicos con experiencia. Acá, si bien venimos con gente experta, tenemos que resolver los problemas nosotros y nos permite crecer como profesionales‘, dijo.
Lo que busca Salud con estos operativos es que los pacientes no tengan que dejar su hábitat, ya que se trata de personas que viven muy lejos de la ciudad.