Era 1959 y en Ischigualasto encontraban huesos fosilizados. Así el mundo conocía a Herrerasaurus ischigualastensis, un animal que hace más de 200 millones de años había llegado a medir hasta 6 metros de largo. Tras él, vendría luego la reconstrucción de miles de especies que definieron la evolución sobre el planeta, todas halladas en la misma cuenca del Triásico, en suelo sanjuanino. Con el tiempo, se agregarían al acervo paleontológico internacional otros +grandes éxitos+ como el Frengüellisaurus ischigualastensis, el depredador más gigantesco que habitaba esa zona; el Eoraptor lunensis, cuyo descubrimiento llegó a la prestigiosa revista Nature y revolucionó todo lo conocido; el Eodromaeus murphi, primer ancestro conocido de las aves; el Panphagia protos, que es el dinosaurio más antiguo hallado hasta ahora en el mundo; el Taytalura alcoberi, en quien se originaron los lagartos y serpientes del mundo. Y muchas otras especies encontradas afuera de Ischigualasto, sobre todo en Marayes (Caucete) y Mogna (Jáchal).


