El juez del Cuarto Juzgado de Instrucción, Martín Heredia Zaldo, resolvió ayer el sobreseimiento del periodista Rodolfo Uriza, por la denuncia de acoso laboral y sexual que recibió de la locutora, y ex compañera de trabajo, Susana Matamoro, en octubre del año pasado.

Uriza solamente indicó que los últimos 4 meses fueron muy difíciles para él y su círculo íntimo, aunque ahí fue donde logró resguardarse. "Fue mi familia mi sostén todo este tiempo. Es terrible lo que viví, pero estuvimos unidos", fue la única frase del periodista.

Denunciante. La locutora Susana Matamoro podrá apelar la medida del juez en primera instancia.

Matamoro presentó la denuncia

acusando a Uriza que cuando fueron compañeros, hasta 2018, él aguardaba el momento en que ella estaba realizando la presentación al aire del programa para jadearle en el oído o pasarle la lengua por el cuello y el lóbulo de la oreja. Agregó que la abrazaba desde atrás y tocaba sus senos.

El año pasado Uriza cambió de emisora y Matamoro reconoció que encontró alivio pero aclaró que continuaba bajo tratamiento psiquiátrico por las secuelas de lo que le hacía Uriza.

Fernando Aguirre, abogado defensor de Uriza, afirmó que "hubo muchos testimonios que dan cuenta que efectivamente mi cliente no cometió el delito que se le estaba imputando originariamente".

El juez argumentó en su decisión que "una de las pruebas más gravosas, esto es aquellos testigos citados por la propia denunciante, en contra del imputado Carlos Rodolfo Uriza perdía todo su vigor y sustento".

Y en otro punto, el informe pericial realizado a la locutora "advierte en el examen clínico también rasgos histriónicos de personalidad, dentro de ellos, la tendencia a la mitomanía; definida por Dupré como: "la tendencia patológica más o menos voluntaria y consciente hacia la mentira y la creación de fábulas imaginarias".

"En efecto habiendo analizado el contenido de la denuncia, la declaración testimonial de la denunciante y los testigos que declararon en sede prevencional y luego en sede judicial, los informes psicológicos practicados sobre las personas, tanto de la víctima como del imputado, es que podemos concluir que los hechos no han ocurrido de la forma en que fueron denunciados por Azucena Matamoro", es otro extracto de la decisión del magistrado.

Aguirre indicó que "originariamente la causa no tenía muchos elementos para la imputación. Diría nada".

En tanto, Matamoro cuenta con cinco días para apelar la medida de Heredia Zaldo.