Sabores que cruzan fronteras: cómo los turistas sanjuaninos describen la gastronomía de La Serena

Los sabores y destilados del otro lado de la cordillera sorprenden a los turistas sanjuaninos con mariscos y pescados frescos, sabores intensos y porciones abundantes, consolidándose como uno de los grandes atractivos del destino.

Por Adriana Frontera – Enviada Especial de DIARIO DE CUYO

La primera impresión suele llegar por el paladar. Para muchos sanjuaninos que eligieron La Serena como destino de vacaciones en este comienzo de 2026, la gastronomía termina siendo una experiencia tan memorable como sus playas o atardeceres frente al Pacífico.

En restaurantes costeros o picadas improvisadas frente al mar, los turistas sanjuaninos coinciden en una idea: en La Serena se come bien, abundante y con sabores que sorprenden.

Los mariscos son, sin discusión, los grandes protagonistas. Machas a la parmesana, jaiba, locos y pescados frescos aparecen una y otra vez en los relatos de los visitantes. “En San Juan no estamos acostumbrados a comer mariscos frescos y variados. Acá todo tiene gusto a mar”, comenta una familia sanjuanina mientras espera su plato en un local de la Avenida del Mar.

También hay espacio para las comparaciones inevitables. Muchos destacan que las porciones son generosas y que los precios resultan accesibles para el bolsillo argentino. “Salís a comer pescado o mariscos y no sentís que sea un lujo. Eso se agradece”, coinciden varios turistas, mientras que otros optan por comprar en el puerto y prepararlos en el departamento.

“Arrancamos apenas llegamos con unas machas a la Parmesana y todo tipo de pescados, una verdadera delicia”, afirma Rodrigo, proveniente de Santa Lucía, agregando que le gusta pescar así que sabe de qué está hablando.

El recorrido gastronómico se completa con los vinos y piscos del norte chileno. Para quienes vienen de provincias vitivinícolas como San Juan, la experiencia despierta curiosidad y respeto. “Es interesante probar otros estilos, otras cepas, otros aromas. No es mejor ni peor, es distinto, y eso suma”, reflexiona Ramiro aunque ante la insistencia de elegir el mejor origen, la balanza se inclina por los vinos sanjuaninos, pese a que la costumbre es agregarle soda o agua.

En lo que respecta al pisco, la situación está dividida. Están los que afirman que es demasiado fuerte, y los que aman el destilado en todas sus versiones. “El verano pasado, por recomendación de un amigo visitamos la pisquera Capel que queda de paso camino a La Serena, ahí nos enamoramos del pisco”, afirma una pareja que dentro de sus planes está pegarse una escapada al Valle de Elqui.  “Quiero volver a llevarme piscos a San Juan, nos encanta el pisco sour”, afirman.

Se trata de la pisquera Capel con su centro turístico ubicado en la comuna de Vicuña, a 60 kilómetros de La Serena, lugar donde no sólo pueden comprar piscos, espumantes y vinos, sino también participar de los tour guiados por el centro. Se atiende de lunes a domingo, mayor información en centroturisticocapel.cl

Entre platos de mar, copas al atardecer y sobremesas largas, la gastronomía de La Serena se convierte en un puente cultural. Un lenguaje común que no necesita traducción y que, para muchos sanjuaninos, termina siendo una de las razones por las que siempre dan ganas de volver.

LAS MAS LEIDAS