Por Adriana Frontera – Enviada Especial de DIARIO DE CUYO
La temporada estival volvió a confirmar lo que ya es tendencia: cada vez más sanjuaninos eligen La Serena como destino para descansar frente al Pacífico. Pero antes de despedirnos de las vacaciones y emprender el regreso, quisimos saber si del otro lado también miran con cariño hacia nuestra provincia. La respuesta fue un rotundo sí.
“Amo su gente”: la experiencia de Cristian
Cristian Osorio visitó San Juan hace dos años junto a su familia y su testimonio sorprende por la calidez de sus palabras. “Primero que todo, amo su gente”, asegura sin dudar. Destaca el orden y la limpieza de la ciudad, la gastronomía, la entretención y especialmente la vida nocturna.
“La acogida del sanjuanino es algo que uno no olvida. A veces uno espera otra reacción, porque somos culturas distintas, pero después entiende que eso es parte de la identidad. Es una ciudad encantadora”, resume. Su entusiasmo es tal que ya convenció a varios amigos de viajar. “Todos quieren volver”, cuenta.
Cultura, naturaleza y desconexión
Valentina Pastenes también cruzó la cordillera, motivada por los comentarios de sanjuaninos que vacacionan en Chile. “Queríamos conocer la provincia”, explica.
En su recorrido incluyó el imponente Teatro del Bicentenario, paseos por plazas y espacios verdes, y una escapada al departamento de Zonda, donde visitó la tradicional Cabeza del Indio. También disfrutó del pulmón verde del Parque de Rivadavia.
Uno de los lugares que visitó Valentina es la Cabeza del Indio, en Zonda.
“San Juan tiene una zona urbana muy linda, pero también espacios naturales donde uno se desconecta del ruido. Es un lugar muy bonito y absolutamente recomendable”, sostiene.
Trabajo que se volvió placer
Para Claudia Parga, el viaje fue laboral, pero terminó siendo una experiencia inolvidable. “Es una ciudad enorme, preciosa. La gente muy amable, incluso los conductores del transporte actuaban como guías turísticos”, relata. La gastronomía se llevó un capítulo aparte, con mención especial para los alfajores, pero lo que más la impactó fue la atención. “Te hacen sentir como en casa”, asegura.
Amor, aniversario y Agua Negra
San Juan también fue escenario de celebraciones románticas. Paola Godoy cumplió el sueño de conocer la provincia cuando su marido la sorprendió con un viaje de aniversario.
La primera parada fue en el departamento de Jáchal, tras cruzar por el majestuoso Paso de Agua Negra. “Visitamos una vertiente que tiene el mismo nombre “Agua Negra” donde el agua era muy helada, pero refrescante porque hacía mucho calor”, recuerda.
Paola, decidió pasar su aniversario en San Juan.
Luego recorrieron la capital sanjuanina, plazas, museos y continuaron viaje hacia Mendoza. “Fue en verano, tengo recuerdos hermosos. Era un sueño pendiente”, confiesa.
En tiempos donde el turismo se vive como una experiencia compartida, estas historias muestran que el vínculo entre San Juan y La Serena ya no es solo geográfico: es cultural, afectivo y cada vez más fuerte. Así como los sanjuaninos eligen el mar chileno para descansar, cada vez más serenenses descubren en nuestra provincia un destino que sorprende… y al que quieren volver.