El Concurso Nacional de Vinos Cata San Juan entregó este viernes 23 de octubre sus premios en una ceremonia en el Salón Grazia, en Pocito. De los cinco vinos que se llevaron la distinción más alta de la noche —el Gran Oro—, cuatro son sanjuaninos.
El Concurso Nacional de Vinos Cata San Juan 2026 repartió 216 premios entre 376 muestras de 14 provincias; cuatro de los cinco Grandes Oro son sanjuaninos.
El Concurso Nacional de Vinos Cata San Juan entregó este viernes 23 de octubre sus premios en una ceremonia en el Salón Grazia, en Pocito. De los cinco vinos que se llevaron la distinción más alta de la noche —el Gran Oro—, cuatro son sanjuaninos.
Esta edición evaluó a ciegas 376 muestras enviadas por 90 bodegas de 14 provincias. De ahí salieron 216 premios: 118 medallas de Plata, 92 de Oro, 5 Grandes Oro y una Mención Especial Oro. El evento, organizado por el Consejo Profesional de Enólogos y el Centro de Enólogos de San Juan, contó con el apoyo del Gobierno provincial, a través del Ministerio de Producción, Trabajo e Innovación, y reunió a 300 invitados entre autoridades, enólogos, sommeliers y bodegueros.
1. Pampa del Cura (Malbec 2021), de la Bodega Aguas del Cura, de Iglesia. Es uno de los departamentos de mayor altura de la provincia, y eso le da al vino una identidad propia dentro del valle.
2. Sorocayo (Malbec 2025), de la Bodega Finca Basin, en Calingasta. Los viñedos de esta zona están entre los 1.350 y los 1.700 metros de altura, con suelos pedregosos y grandes diferencias de temperatura entre el día y la noche, algo que los enólogos consideran clave para la calidad del vino.
3. Casa Montes, un corte de cuatro variedades —Malbec, Petit Verdot, Cabernet Franc y Syrah—, elaborado en Caucete, en el Valle de Tulum, el corazón histórico de la vitivinicultura sanjuanina.
4. Aya (Malbec 2023), de la Bodega Viñedos Pie de Palo, también del Valle de Tulum, en el departamento San Martín.
5. Raza Argentina, el único premio que no fue para San Juan: un blend de Torrontés y Chardonnay de La Riojana Cooperativa, de Chilecito, La Rioja. Fue también el único vino blanco entre los cinco ganadores.
Los cuatro vinos sanjuaninos y el riojano tienen algo en común, más allá del puntaje: vienen de cuatro valles completamente distintos entre sí, algo que los organizadores destacaron como un logro en sí mismo, ya que muestra la variedad de climas y suelos que tiene la región para hacer vino.
Además de los cinco Gran Oro, el jurado entregó una distinción especial —la Mención Especial Oro, con 94 puntos— a un productor chico: Juan Pablo Berenguer Mas, de San Juan, por una mistela (un vino dulce, típico de elaboración casera) hecha de forma artesanal y familiar.
No todos los premios fueron para bodegas comerciales. Varias escuelas técnicas de San Juan y La Rioja, donde se forman los futuros enólogos, también compitieron y ganaron medallas de Oro y Plata con vinos hechos por sus propios alumnos:
El Malbec fue, lejos, la variedad más premiada: está presente en 90 de los 216 vinos ganadores y en cuatro de los cinco Gran Oro. El Torrontés quedó en segundo lugar, con 25 premios, y fue también la variedad del único blanco que llegó al escalón más alto.
Pero no todo fue Malbec y Torrontés. El medallero también dejó lugar para variedades menos habituales y estilos más nuevos: la Criolla, con Callia Criolla 2026, de Bodegas Salentein, ganó Oro con 91 puntos; los llamados “vinos naranjos” —blancos elaborados dejando que el jugo fermente en contacto con la piel de la uva, lo que les da ese color particular— tuvieron su representante en Piedras Bayas Naranjo 2026, de Bodega Entre Tapias, con 87 puntos; y entre los cortes poco frecuentes se destacó Hollejos Exotic Blend Pinot Noir - Cabernet Sauvignon 2023, de Bodega y Viñedos San Sebastián, con 88 puntos.
En cuanto a las bodegas, la que más medallas sumó en total —contando Plata, Oro y Gran Oro— fue La Riojana Cooperativa, con 15. San Juan, de todos modos, fue la provincia con más presencia en el medallero: además de quedarse con cuatro de los cinco Gran Oro, bodegas sanjuaninas como Casa Montes, Viñedos Pie de Palo, Entre Tapias y Finca Pedernal repitieron premio en más de una categoría.
La Cata San Juan la organiza el Consejo Profesional de Enólogos junto con el Centro de Enólogos de San Juan, una entidad fundada en 1923 que, entre sus actividades, impulsó la creación de este certamen. Contando las ediciones hacia atrás, la primera Cata se hizo alrededor de 1989, lo que la convertiría en el concurso de vinos más antiguo de su tipo en el país. Nació como un certamen provincial, pensado para los vinos sanjuaninos, y con los años fue sumando bodegas de otras provincias hasta transformarse en el concurso nacional que es hoy.
El proceso de evaluación siempre fue el mismo: cata a ciegas. Un jurado de enólogos prueba cada vino sin saber de qué bodega es ni de dónde viene, para que el resultado dependa solo de lo que hay en la copa. Según el puntaje que saca cada vino, se le asigna una medalla: Plata, Oro o, en el escalón más alto, Gran Oro, reservado para los vinos que llegan a 96 puntos sobre 100, siendo este último premio poco frecuente: en los últimos años solo se había entregado en 2015, 2019 y 2022. Esta vez se repartieron cinco de una sola vez, algo inusual en la historia reciente del concurso.