Mientras China siga creciendo, alimenta la burbuja en que parecieran haber entrado los metales industriales como el cobre, que la semana pasada alcanzó el máximo de cotización de este año. El metal rojo llegó a los 6.679,75 dólares la tonelada, como no lo hacía desde el 29 de septiembre del 2008. Sin embargo, los analistas internacionales aconsejan prudencia a los inversores, porque el resto de las potencias industriales no acompañan la demanda con el mismo vigor que el gigante asiático.

