16 de octubre de 2010 - 00:00

El crecimiento urbano al centro de la escena hortícola mundial

El crecimiento sin planificación estratégica de la ciudad sobre el cordón chacarero circundante preocupa al agro mundial. Urge ordenar el juego.

El especialista en comercialización frutihortícola Federico Ocampo, dialogó con Suplemento Verde de DIARIO DE CUYO sobre el crecimiento desmesurado y desordenado del sector urbano sobre el rural y, entre otros aspectos, destacó que "ordenar y planificar el crecimiento de los núcleo habitacionales sobre el cordón hortícola que rodea las ciudades en nuestro país, es una responsabilidad que le compete a los municipios y al área de planeamiento urbano de los gobiernos provinciales".

Destacó que "el desorden en este sentido es preocupante y no se acota a las principales ciudades argentinas, sino que se trata de un triste fenómeno que afecta a todo el planeta".

"Para San Juan este tema debería ser un tema de análisis estratégico en un entorno desértico y donde el crecimiento de la ciudad se da ocupando la infraestructura de riego y caminera desarrollada durante siglos para el sector agrario" indicó.

Ocampo manifestó su preocupación "en torno a la falta del resguardo de la soberanía y seguridad alimentaria para las generaciones futuras. Como si nuestros hijos y nietos no nos fueran a reclamar por este problema", agregando que "en España, más precisamente en Cataluña, ya hay parques hortícolas con el mismo peso y servicios de un parque industrial. Esto permite preservar zonas agroecológicas para la horticultura periurbana".

Finalmente destacó que "el programa de horticultura urbana ha sido lanzado oficialmente esta semana y que prevé el apoyo a los chacareros acosados por el crecimiento urbano".

En San Juan

En nuestra provincia el avance desordenado de la ciudad sobre el campo es una dura realidad y produce la desaparición de las chacras.

Entre algunos motivos podemos citar los siguientes aspectos explicados por los propios agricultores:

* La baja rentabilidad de sus cultivos y el avance urbano hace estragos entre los pequeños productores.

* Algunos productos ostentan aún precios pre devaluación. Mientras, los costos aumentaron en dólares y siguen a la inflación lo que fulminó la rentabilidad en varios cultivos.

* Falta de capacidad física, financiera, económica y gerencial de los chacareros para subsistir frente a los cambios del sector.

* La renovación generacional de los chacareros no alcanza a sustituir a la anterior dado que los hijos emigran o cambian de actividad impulsados por la frustración de sus padres.

* La proximidad de los nuevos centros habitacionales dificulta la producción hortícola, desde la realización de las labores agrícolas tradicionales -fumigaciones, fertilizaciones, etc- hasta la utilización de modernas tecnologías.

* Los habitantes de los nuevos núcleos habitacionales atentan constantemente contra la calidad y disponibilidad del agua de riego.

* Los barrios avanzan y las chacras no se retiran, simplemente desaparecen del oasis cultivable del Valle del Tulum.

Por estos aspectos entre otros motivos y tal como citáramos anteriormente en estas páginas, entre el año 2001 y principios del 2007 por ejemplo, se perdieron en la provincia, conforme a los relevamientos agrícolas del departamento Hidráulica, unas 1.346 hectáreas o el 12,5% de las chacras.

Los chacareros

Por estos motivos los chacareros desde hace ya más de dos años vienen reclamando:

* El cuidado y mejoramiento de la ya muy deteriorada red de riego, canales y desagües.

* Planificación urbana que contemple y preserve las hectáreas agrícolas, no construyendo núcleos habitacionales en terrenos bajo padrón de riego.

* Expreso control en los departamentos lindantes a la ciudad Capital con las fincas que se utilizan para la producción agrícola. Generalmente ellos son excelentes terrenos para cultivos.

* Acceso al crédito de forma diferencial para productores a fin de tecnificarse.

* Distribución de terrenos fiscales para desarrollar colonias de pequeños productores hortícolas bajo el control de entidades rurales.

* El atento control de la mano de obra extranjera.

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