Ideal. Ubicado a 1600 metros sobre el nivel del mar, en la precordillera argentina, El Zapallar posee condiciones más que favorables para el cultivo de nueces de calidad superior.  <

/figcaption>

 

 

El sueño de la envasadora al vacío, una realidad que se concretó recientemente en la cooperativa  San José de la localidad El Zapallar, La Rioja, tras ganar nuevamente el Seminario de Alianzas de Minas Argentinas. 


Para muchos una máquina, para sus miembros la posibilidad de diversificar su trabajo y trascender las fronteras del pueblo con la venta de nueces envasadas. Así lo explicó Hipólito Mario Pérez, presidente de esta cooperativa nogalera cuyas expectativas están centradas en la diversificación de un producto que tras el esfuerzo se convirtió en el sustento de sus integrantes. “Para la próxima cosecha en abril esperamos tenerla funcionando y así dar valor agregado a nuestras nueces y ampliar nuestro mercado con inserción en góndola”, explicó Pérez. 


Hasta el momento la cooperativa vendía sus productos a granel, a mercados de provincias como Tucumán, Córdoba y Buenos Aires. Con la nueva máquina podrán envasar hasta cinco bolsitas, cuatro por vez, de cinco kilos cada una, los que les permitirá salir desde El Zapallar con la marca de la cooperativa, gestiones que ya están realizando desde lo legal.  


El Zapallar es un distrito ubicado entre las montañas, a unos 50 kilómetros de Guandacol, zona de influencia directa de Mina Gualcamayo. Allí viven unas 150 personas cuyo principal sustento es la actividad agrícola ganadera. Hace un par de años, y con el apoyo del INTA, los productores comenzaron a desarrollar un proyecto nogalero.


“Años atrás la ONG Mate Cocido de Buenos Aires ayudó a pequeños productores a comprar plantas de nogal y luego se comenzó a profundizar el tema de la nuez con ayuda del INTA y los aspectos técnicos vinculados al cultivo y poda de estos frutales”, recordó Pérez. 


A partir de esta intervención una nueva posibilidad laboral se abrió para los pobladores, signados durante años por la lucha contra terratenientes, por la obtención de los títulos de propiedad en tierras de la comunidad.


Tras superar esta realidad, surge la idea de conformar la cooperativa con el fin de lograr más beneficios para los pobladores. Es así que nació la idea de participar por primera vez en el Seminario de Alianzas de Minas Argentinas, la operadora de mina Gualcamayo en Jáchal,  con el que ganaron el apoyo para la compra de una calibradora de nueces, una quebradora, una balanza profesional y una motosierra. La calibradora es una herramienta fundamental para poder separar las nueces por tamaño, eso les permitió, por un lado, su venta directa ya clasificada y, por otro, poder partir la nuez sin romper su pulpa utilizando la máquina quebradora que también obtuvieron de la empresa minera. Con este segundo paso, pudieron comenzar a vender directamente la pulpa de la nuez a un valor mayor y una renta más alta para la cooperativa.


“Con la ayuda del INTA comenzamos en la plantación de la variedad Chandler la adecuada para esta zona según su suelo, clima y calidad del agua. Con los árboles ya crecidos y produciendo empezamos a pensar en su industrialización y así llegó nuestra participación por primera vez en el Seminario”, contó Pérez. La variedad Chandler permite a la cooperativa la obtención de un fruto de tamaño medio, una cascara moderadamente acanalada y un grano grande de color muy claro. El fruto es muy atractivo por su color y homogeneidad con una cascara fina que facilita su descascarado, claro está con una cuidada manipulación.

 

Dejar huella

La cooperativa San José tiene entre manos un proceso más ambicioso, que consiste en comenzar con capacitaciones sobre la producción de nuez en la escuela del lugar, la Nro 170 Felipe Leandro Dávila. Para ello ganaron un proyecto con el que construirán un local dentro de la misma escuela, en donde poder dictar los talleres educativos sobre la nuez, su cultivo y las propiedades como fruto. La intención es dotar a los jóvenes de conocimientos de lo que puede ser una herramienta laboral a futuro. De acuerdo al presidente de la cooperativa, se espera que el lugar esté en tiempo y forma antes de la cosecha de abril del año próximo y así poder iniciar los talleres.