Fotos: colaboración Mariana Valverde, María José Toia y Johanna Herrera

Una torta, una piñata, una bolsita con golosinas y un castillo inflable, un pelotero, un payaso, un partido de fútbol y hasta el salón de fiestas, ya no parecen ser suficientes a la hora de celebrar los cumpleaños. Es que las celebraciones de los más chiquitos van mutando a pasos agigantados y diversificándose según los gustos de cada protagonista. Ahora, los chicos piden festejar con una tarde de arte en el atelier donde enseñan dibujo, pinturas y artesanías -aunque pueda parecer muy cultural, hay nenes talentosos a los que les encanta tener todos los materiales a su alcance para hacer una obra de arte como parte de su festejo- e inclusive, otros, optan por las pijamadas en carpitas, lo que ha hecho que las fiestas vuelvan a hacerse en las casas y se extiendan por más horas. Ambos conceptos parecen ser mucho más que una moda pasajera. Hay fanáticos que no cambian estos tipos de celebraciones por nada del mundo. Y en definitiva, es el cumpleaños y qué mejor que poder darles el gusto.

Toda la noche hasta que salga el sol

Las pijamadas dejaron de ser ese momento de encuentro dónde sólo había que llevar el camisón o el pijama. Ahora, son parte de los cumpleaños infantiles y traen incluidas todo tipo de equipamiento y hasta decoraciones y juegos que hacen dudar a más de uno que se vaya a cumplir el objetivo de la invitación que es, en definitiva, ir a dormir a la casa del cumpleañero. Es que semejante preparación y detalle para la ocasión, como las carpitas tipi que están de ultra moda, son más un convite a pasarse la noche en vela, riendo y disfrutando, que a dedicar esas horas a soñar con los angelitos, ¿o no?


Las prestadoras locales -que de a poco y en un lapso muy corto han ido apareciendo unos cuántos emprendedores de este servicio en la provincia- coinciden en que las nenas están fascinadas con las carpitas tipi. En cambio, los varones, todavía no se animan tanto. Son el complemento ideal para los cumpleaños que van entre los 6-7 años, cuando ya se animan a quedarse en otra casa a dormir, hasta los 12 años. 


La propuesta consiste en el alquiler y el servicio de armado y desarmado de las carpas de tela que remiten a los campamentos indios, la provisión de colchonetas, sábanas y mantas a tono con el evento, también almohadas y almohadones, la decoración general del ambiente con guirnaldas y luces, snacks y jugos para pasar la noche, al igual que algunas actividades recreativas. Generalmente el retiro de todos estos elementos se hace al otro día. El mínimo de carpas que alquilan por evento es 4 (para 2 niños cada una) y el valor va entre los 300 pesos por niño o los 500 por carpa, según la propuesta.

"Se cuidan absolutamente todos los detalles. En general no hay elementos de vidrio -salvo un dispenser de jugos- y nada se enchufa para evitar peligros para las nenas'', cuenta María José Toia, quien decidió diversificar su profesión de psicomotricista, con esta propuesta recreativa. Sumó a su socia, Verónica Laría, que es farmacéutica y juntas hicieron nacer a Indian Party Eventos temáticos y pijamadas. Para concretarlo, hicieron construir especialmente estas carpitas tipo chozas, de dimensiones más amplias a las que se consiguen en el mercado, para darles más espacio de juegos a los niños. En cada carpa tipi, entran cómodamente 2 personas.


Estas emprendedoras -además de ocuparse de las decoraciones con banderines, atrapasueños y alfombras, de entregar un antifaz para cada participante, y de armar dos bauleras con juegos adaptados a la edad- ofrecen una bandeja con sus implementos para cada invitada. Si los papás de la cumpleañera quieren, le pueden sumar un desayuno con galletitas y cereales, pero eso se cobra aparte.


Por ejemplo Johanna Herrera y Mariana Ortiz de Pijamadas Llamas en Pijama llevan además una manta central con almohadones para reunión grupal, como así también, juegos de mesa, pendrive con películas y videos para bailar toda la noche. "Para comer les llevamos un carro con pochoclos, bolsas de gomitas, alfajores y chocolates y un dispenser de jugo. Los papás no tienen que preocuparse por nada, salvo la comida de esa noche. Podemos hacer una noche mágica según los gustos de los niños: banderines, guirnaldas, nubes, cactus, flamencos, entre otros'', cuentan.


Para contactarlas: Indian Party (2644682206 y 2645452744) y Pijamadas Llamas en Pijamas (2645148269 y 2645427166).


Celebrar como artistas

El taller Piedra, Papel y Tijera no sólo abre sus puertas como espacio de clases y de venta de materiales. Sino que se convierte en un salón de arte muy especial a la hora de festejar los cumpleaños de nenas a partir de los 6 años, según cuenta su mentora, Marian Valverde, pionera en este tipo de celebraciones en la provincia.


La idea con que nació la propuesta hace unos meses apenas es para que las invitadas y la cumpleañera pasen una tarde haciendo artesanías. Y se las lleven como recuerdo del cumpleaños.


La propuesta incluye todos los materiales del souvenir (pinturas, pinceles, piezas de madera, pintorcitos, etc) y el uso libre del lugar ubicado en Desamparados (Joaquín V. González 90 sur), además de la guía y el acompañamiento de dos profesoras. También corre por cuenta de las dueñas del taller una piñata, la decoración y la música, una torta de utilería para soplar las velitas y una sesión de fotos de la tarde que envían vía Whatsapp. Mientras que la torta y todos los alimentos lo que cada familia quiera incluir- corre por cuenta de la cumpleañera.


El festejo está pensado para grupos de entre 10 y 20 personas y sólo se puede realizar los días viernes y sábados, por dos horas y media de duración. El valor ronda entre los $3.900 (para 10 personas) y los $5.500 (hasta 20 nenas).


El único requisito es reservar con al menos 20 días de anticipación a los teléfonos 2644853333 y 2644566786.