El 77 por ciento de los productores tiene una superficie inferior a las 10 hectáreas de parral en la provincia. Olivera Más posee una finca en Carpintería a la que invita a visitar como modelo de gestión sostenible.


La crisis económica nacional se suma a las dificultades graves de las economías regionales y esto exige saber conducir los destinos de las pymes sanjuaninas. El contexto actual nacional complica la previsión y planificación, tanto como para un flujo de fondos, o determinar el período de recupero de una inversión.


Labranza es la consultora agraria contable de Ernesto Olivera Mas y desde donde "recomendamos a los viñateros que deberían asociarse, para invertir en maquinaria y herramientas, como para ampliar su superficie de producción; disminuyendo los costos fijos, entre otros. El tamaño de la finca determina la vulnerabilidad del productor. La integración disminuye los riesgos expuestos".


Y justificó esto señalando que "los insumos del viñatero son en dólares y el mismo aumentó, producto de una pérdida del valor del peso argentino, un 133% de septiembre de 2017 a la misma fecha del año pasado y en el último año un 45,2%. Los costos laborales, en los últimos 24 meses han crecido un 65,7%".


Agregó: "No sucedió lo mismo con los precios de ventas, por ello, es que desde la Federación de Viñateros y Productores Agropecuarios de San Juan -presidida por Eduardo Garcés, entidad a la que pertenece el especialista por ser viñatero y delegado del Centro de Viñateros y Productores Agrícolas de Pocito-, se denunció a la principales mosteras por abuso de posición dominante en el mercado ante la Secretaría de Comercio Interior y ante la Secretaría Defensa de la Competencia", indicó.



CONSEJOS

"En nuestra consultora ofrecemos herramientas para la toma de decisiones. En la actualidad las tasas de interés en los bancos ofrecen una alta ganancia, pero destinar todo a la renta financiera brindaría un descuido sobre el capital de la empresa. Esto al mediano y largo plazo podría generar una disminución en la rentabilidad, en el patrimonio y una pérdida de puestos de trabajo", aconsejó Olivera Mas.


Y afirmó: "El productor viñatero debe intentar modificar su oferta. El consumo interno de vino disminuyó. Se pasó de comercializar casi 1.300 millones de litros en 1999 a los 835 millones de litros (2018), esto implica una reducción del 34,7% de ese mercado".


Y aclaró, "San Juan es la provincia que tiene mayor diversificación en cuanto a aptitud de las variedades cultivadas, tan sólo el 29% no tienen ese fin: para consumo en fresco y pasas; 22% y 7% respectivamente. El 92% de la superficie de vid del país corresponde a variedades aptas para elaboración de vinos y mostos, el 6% a variedades aptas para consumo en fresco y el 2% a variedades aptas para pasas", graficó el profesional contable. 



HERRAMIENTAS

La situación para Olivera Mas se agrava, "el productor vitícola al momento de realizar una inversión tiene la gran dificultad que no puede determinar con exactitud el Valor Actual Neto de su inversión".


Indicó que "desde Labranza, otorgamos a los viñateros una serie de herramientas de gestión para poder asumir riesgos. Es imprescindible volver a lo esencial, priorizando el sentido común y buscando un enfoque versátil y práctico que aborde los problemas desde perspectivas múltiples".


"Desde el Centro de Viñateros y Productores Agrícolas de Pocito se han gestionado herramientas que han colaborado a la situación: realizando pools, logrando de esta manera mejores precios finales por volumen. Se seguirán ejecutando mediante la Federación de Viñateros y Productores Agropecuarios de San Juan en las próximas temporadas", afirmó.


"Es importante saber que predominan los pequeños productores, donde el 57% de las propiedades presentan superficies menores a 5 hectáreas, seguido por la escala que comprende de 5 a 10 hectáreas, abarcando el 20% de los productores", indicó agregando: "Debido a la crisis se han efectuado disminuciones en las actividades, buscando reducir las salidas de dinero: insumos, laborales y de energía por ejemplo".


Para Olivera Mas en San Juan, "la situación es delicada y crítica. Los productores -en su mayoría- luego de que cosecharon y entregaron las uvas a las bodegas, las mismas pagan en ocho a diez cuotas causando falta de liquidez para afrontar el capital de trabajo".


A su vez, "gracias al diálogo existente entre la Federación de Viñateros y Productores Agropecuarios de San Juan, luego de varias reuniones que mantuvo el gobernador, Dr. Sergio Uñac, y el ministro Lic. Andrés Díaz Cano con los representantes de la entidad, el gobierno otorgó una serie de medidas para aliviar la situación".



MEDIANO PLAZO

"Si el escenario no mejora, las empresas no podrán invertir en maquinarias ni herramientas. Tampoco en mantener la capacidad de producción, ni conservar la estructura de la empresa. Llevaría al cierre total de las empresas, se perderían una gran cantidad de puestos de trabajo", sentenció.


Y afirmó: "La vitivinicultura sigue siendo la actividad agroindustrial más importante de Cuyo, en 2017 la vitivinicultura generó 385.000 puestos de trabajo. Según un estudio realizado por el Observatorio Vitivinícola Argentino y la Coviar, los directos fueron 106.000 y los indirectos totalizaron 279.000".


"Desde Labranza y el Centro de Viñateros y Productores Agrícolas de Pocito se está avanzando en la realización del proyecto sobre la creación de un clúster vitivinícola", anticipó finalmente.

EL DATO

Labranza Consultora Agraria Contable
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