Un terremoto con epicentro en Caucete despertó a los sanjuaninos aquel 23 de noviembre de 1977 cuando el reloj marcaba la seis con veintitrés minutos. Causó más de 100 víctimas fatales, destruyó casas y edificios en toda la región, pero sobre todo en el departamento del Este. Se originaron cráteres, volcanes de arena y violentas salidas de agua con hasta tres metros de altura. Una postal que muchos no quieren recordar y que otros no vivieron por haber nacido con posterioridad. Dos factores que juegan en contra de la toma de consciencia sísmica para una provincia como San Juan.


Alejandro Giulano, director del Instituto Nacional de Prevención Sísmica, más que recordar el hecho, aceptó refrescar la memoria de todos los que viven aquí, ya que el principal problema que "nos acecha es el olvido o no haber vivido un terremoto". Eso provoca falta de concientización al momento de construir o ampliar viviendas, y hasta de cómo actuar ante un fenómeno de esta magnitud.


-¿Cómo se entiende que ante tantos adelantos científicos y tecnológicos, no se puedan predecir los sismos?


No se puede porque el fenómeno es altamente variable, entonces se estudian cosas parciales que se aislan en un laboratorio a otra escala -también parcial-. Estamos muy lejos de poder predecir los sismos. Ahora yo me pregunto: ¿ésto solucionaría en alguna medida el problema? Creo que, por el contrario, lo complicaría. Imagínese que le aviso al gobernador de San Juan que en una semana habrá un terremoto y hay que desalojar la ciudad. Me podría creer o no, no sabría si desalojar o no. Podría ser un caos. Considero que la única alternativa es tomar medidas preventivas.

-¿Usted cree que estamos preparados para reaccionar correctamente ante un terremoto, como por ejemplo el de 1977?


Sin duda que estamos mejor preparados que otras personas de otras provincias, pero nos queda mucho.


-¿Qué nos falta?


Es que a pesar de que se insiste y se hacen campañas, evidentemente nos falta consciencia sísmica. Si se pone a ver la cantidad de construcciones clandestinas que hay, y no me refiero a construcciones de adobe de sectores socio económicos bajos, sino de sectores medios a altos que hacen ampliaciones y construyen casi en forma clandestina. Eso no quiere decir que sean vulnerables, pero uno tiene el derecho a dudar.

-¿Usted se refiere a que no cuentan con los requisitos o permisos necesarios?


No sólo me refiero a los permisos si no también a las inspecciones. Este no es sólo un problema de San Juan o de Argentina si no de todo los lugares sísmicos del mundo. Esto se debe a los largos períodos de recurrencia de los grandes sismos, eso conspira contra la concienticazión sísmica. La gente se olvida. Le cito un ejemplo, aquellos que nacieron después del 77, nunca han experimentado un terremoto y probablemente culminen su vida sin sentir ninguno, por ende no tienen la consciencia necesaria.

-¿Las estadísticas que elaboran en el INPRES sirven para saber aproximadamente los períodos de recurrencia de los grandes sismos?


Por supuesto que llevamos todas las estadísticas, pero no nos permiten predecir nada.

-¿Cuántos sismos aproximadamente se registran por día en la provincia?


Registramos de 25 a 30 sismos diarios no percibidos por la población, pero sí registrados. En general son de baja intensidad y de tanto en tanto aparecen los más fuertes.

-¿Es cierto que en los últimos días ha temblado más que en otros períodos?


Lo que pasa que el fenómeno es así, hay momentos de relativa calma y otros no. Lo importante es que en el largo plazo la sismicidad es constante.

- Además de la tarea científica que llevan adelante, ¿qué programas ofrecen destinados a la toma de consciencia de la población?


Contamos con un programa de divulgación muy importante que apunta a toda la población, pero fundamentalmente a los chicos de las escuelas que nos visitan continuamente. Allí se les muestran las instalaciones del Instituto, se explican las características de los sismos y qué hacer antes, durante y después de un sismo. Los niños a su vez causan un efecto multiplicador en su casa y en la sociedad, que es mucho más importante que el que podemos crear nosotros. Además la provincia a través de la Dirección de Protección Civil de la Secretaría de Seguridad dan una ayuda muy fuerte en este sentido, algo que desde hace tiempo no ocurría.

- ¿Usted considera que el Inpres cuenta con suficiente tecnología adaptada a los tiempos que corren o se han quedado atrás?


Ese es un problema con el que hay que lidiar porque tenemos tecnología de última generación y también tecnología de una generación atrás porque no se pueden renovar todos los instrumentos simultáneamente. De todos modos, creo que a nivel país y en el concierto latinoamericano estamos dentro de todo bien.

- Si usted tuviera que decirle a alguien tres cosas que no debe hacer si ocurre un terremoto, ¿cuáles serían?


En primer lugar que debe mantener la calma, algo que es fácil de decir pero difícil de hacer. Segundo, que siempre hay que saber si uno está en un edificio sismoresistente o no, porque si lo es, sabemos que la construcción se puede dañar pero no colapsar, por ende no debe salir. En este caso debe mantenerse alejado de las superficies vidriadas y de objetos altos que puedan caerse. En cambio si no lo es, debe salir a lugares expeditos y abiertos, sino puede ser peor el remedio que la enfermedad. Finalmente le diría que tenga presente que lo que mata no es el fenómeno natural si no la interacción del fenómeno con las construcciones que hace el hombre, por lo tanto que no haga nada en su casa que sea clandestino.

-¿Cuál ha sido el terremoto más fuerte que ha tenido San Juan?


El sismo de mayor magnitud en San Juan y en toda la Argentina es el denominado terremoto argentino de 1894. Fue en el Norte de la provincia en el departamento Iglesia y se le asigna una magnitud de 8 grados, pero particularmente creo que está un poco elevada, no debería pasar de siete tres cuartos. El de mayor intensidad fue el terremoto del 44 (N.de Redacción: 9 en escala Mercalli modificada) que destruyó prácticamente toda la ciudad.

- Recordemos ingeniero la diferencia entre magnitud e intensidad.


La magnitud da el tamaño del sismo, es decir la cantidad de energía liberada y es un sólo valor por sismo, es decir que si el sismo es en San Juan es el mismo valor para Caucete o Mendoza, por citar un ejemplo. Mientras que la intensidad es como se percibe el sismo en los distintos puntos. Podríamos comparar con una emisión de radio que tiene una potencia de transmisión que se va perdiendo a medida que nos vamos alejando de la radio.

- Si ocurriera otro sismo similar al del 44, ¿las cosas serían muy distintas debido a los adelantos en la construcción sismoresistente?


Las cosas serían distintas, pero hay que ser consciente de los que significa una construcción sismoresistente, es decir que supuestamente no va a colapsar total o parcialmente, sí se va a dañar. Incluso si esos daños fueran muy severos habría que demolerla después del terremoto.

- Desde hace algunos años se construye, en ciertos edificios, con un sistema de rodillos en la base, ¿eso es más seguro que lo que se venía haciendo?


Es muchísimo mejor. Si se imagina una ciudad nueva, reconstruida con aislación de base que es lo que usted está mencionando el problema de los sismos estaría superado porque se evitan los daños en la construcción. No sólo se protege la estructura con este sistema sino lo más importante que son los elementos estructurales y los contenidos. Uno de los problemas graves que tiene el sismo es que aunque la estructura del edificio no haya sufrido, sufren muchos los elementos estructurales y eso puede ser muy dañino para los habitantes. Si se piensa en el terremoto del 2010 en Chile, el aeropuerto de Santiago salió de servicio, quedó deshabilitado el aeropuerto más importante del país donde debían recibir la ayuda del exterior. Eso demuestra la importancia de que las construcciones críticas permanezcan en servicio y eso es algo que hay que procurar no sólo en un lugar así sino también en centros de salud, escuelas, cuarteles de policía, todo aquello que sí o sí debe quedar funcionando después de un terremoto.

- Ya que tocó el tema de Chile, escuché decir que allí se construye con estructuras sismoresistentes mucho más económicas que en San Juan donde se usa tanto hierro. ¿Es así?


Estamos alejados de Chile porque la tipología estructural es distinta a la que usamos nosotros, pero no coincido en que sea más barata. Allí usan como estructura muros de hormigón armado con la densidad más grande que existe en todo el mundo y que ha demostrado tener un comportamiento más que satisfactorio. En cambio nosotros construimos con vigas y columnas, es decir con estructuras esqueletales que son más vulnerables y se deforman más, pero casi me animaría a decir que son más baratas que las que se hacen allí.


Para más información

Los particulares o escuelas interesadas en visitar el INPRES para recibir información sobre los sismos y cómo comportarse antes, durante y después de uno, pueden tomar contacto en:
www.inpres.gob.ar
Dirección Roger Balet 47 (n), San Juan
E-mail: [email protected]
Teléfono: 264-4239010

Fotos: Archivo DIARIO DE CUYO