Razones sobraran para querer terminar una relación, ya no estoy a gusto, me enamore de alguien más, se acabó el amor o que nuestra familia está en contra. Estas son las excusas más frecuentes para culminar con tu pareja. 


Existen aspectos que definitivamente afectan tu relación, al grado que podrían destruirla. Estos pueden nuestros propios hábitos. El pensar, el creer o suponer nos harán que poco a poco vaya desapareciendo la misma. 

 

No tener amor propio, sería una de las más importantes, porque se dice que no se puede amar a alguien si no te amas vos mismo. Entonces si no querés que esta conducta refleje tu inseguridad y termine con tu noviazgo, empezá por alimentar tu autoestima, valorarte y amate, y tené claro que cuando se está con alguien se debe disfrutar y no estar mendigando un sentimiento que no te quiere brindar.

 

No tenés por qué tolerar cosas que te hagan daño sólo para obtener cariño o amor de mala manera. 

 

Si tu actitud es asumir de manera constante cosas que solo genera tu pensamiento, que tu pareja todo el tiempo está mintiéndote, siéndote infiel o cosas por el estilo, lo único que provocarás es que se sienta asfixiada, fastidiada y enfadada debido a que no confías en él o ella ni en su amor. 

 

Así que, debemos tener cuidado a la hora de asumir cualquier cosa, cómo el que no te contesta los mensajes ni llamadas, esto para vos es porque está engañándote. Con esto, sólo harás que se canse, acabe rompiendo con la relación, o buscar a alguien más con quien ser feliz. 

 

La confianza con tu pareja es una de las claves más importantes para que una relación funcione, el comunicar y dialogar de manera sana, será la mejor manera para tener comodidad de expresar tus sentimientos e ideas con libertad. 

 

El peor detalle que uno tiene es estar acumulando los problemas sin expresarlos, al final del día sentirás las ganas de explotar. Y cuando esto pase, será por qué no lo hablaste en su momento. No dejes que tu pareja trate de adivinar todo el tiempo cómo te sientes y cómo va la relación, sería una mala opción. 

 

Sabemos que muchos aspectos de nuestra persona, podrían ser el factor más grande para que nuestra relación no funcione, por lo tanto, caemos en repetidas ocasiones a seguirlas haciendo sin darnos cuenta de ello y terminamos ahogándonos en un vaso de agua. 

 

El identificar los malos hábitos que nos hacen destruir algo, sería una de las formas de poder mejorarlos para un bienestar personal, familiar y de pareja.