Buenos Aires, 31 de agosto.- Cada segundo, en la llama de una vela, se generan millones de pequeños diamantes. Un científico de la Universidad de Sant Andrews, en Escocia, ha descubierto que entre los tipos de carbono que se generan en la combustión de la cera de una vela hay nanopartículas de diamante, desgraciadamente que desaparecen igual de rápido que se originan.

