Casi todos los conductores usan el parasol del autode la misma manera. Lo bajan cuando el sol pega de frente y lo vuelven a subir apenas deja de molestar. Pero ese accesorio, que parece básico y hasta rutinario, tiene una segunda función que muchos no aprovechan y que puede marcar una diferencia real al volante.
En las últimas semanas se hizo viral en las redes, pero la realidad es que en los manuales de varios fabricantes aparece explicado con claridad. Además de bajar sobre el parabrisas, el parasol puede desengancharse del clip y girarse hacia la ventanilla lateral para bloquear la luz que entra de costado.
La utilidad parece obvia una vez que se la conoce, pero no siempre se usa. Y eso llama la atención porque el deslumbramiento solar es una molestia que, según distintos estudios, afecta la visión del conductor.
Además, interfiere en la percepción del entorno vial y aumenta el riesgo de errores o accidentes, sobre todo cuando el ángulo entre el sol y la línea de visión es pequeño, como suele pasar al amanecer o al atardecer.
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El parasol puede desengancharse del clip y girarse hacia la ventanilla lateral para bloquear la luz que entra de costado. (Imagen IA Gemini)
Ahí es donde el parasol deja de ser un elemento de confort para convertirse en una pieza de seguridad. Si el sol entra de frente, se lo baja. Pero si pega de manera oblicua desde la izquierda o desde la derecha, según el sentido de marcha, se puede soltar el extremo interior y girarlo hacia el lateral.
Manuales de marcas como Renault y Kia indican justamente eso, y aclaran que está pensado para proteger de la luz que entra por el parabrisas o por las ventanillas laterales.
Cómo usarlo bien y por qué no conviene subestimarlo
El movimiento es simple. Primero se baja el parasol como siempre. Después se desengancha del soporte del lado interno y se lo gira hasta cubrir parte de la ventanilla. En muchos autos queda fijo ahí sin problemas; en otros, incluso puede extenderse un poco más.
Lo importante es acomodarlo sin tapar de forma excesiva la visión de la calle, algo sobre lo que también alertan los manuales. Kia, por ejemplo, advierte expresamente que no debe usarse de manera que obstruya la visibilidad.
Ese cuidado importa porque el mismo estudio que remarca que el deslumbramiento solar afecta la seguridadseñala también que cualquier medida anti deslumbramiento debe equilibrarse con la necesidad de seguir viendo bien el camino. En otras palabras, el parasol ayuda, pero debe quedar bien colocado.
Hay otro detalle que suele pasarse por alto: el espejo incorporado. Renault advierte que la tapa del espejo de cortesía debe permanecer cerrada mientras se conduce, por riesgo de lesión.
Es decir, el parasol puede ser un gran aliado, pero conviene usarlo para lo que fue pensado: reducir la luz molesta sin sumar distracciones.