9 de septiembre de 2009 - 00:00

Hicieron cátedra en Valle Fértil

Un grupo de estudiantes residentes en Buenos Aires vino desde el fin de semana pasado a hacer tareas de voluntariado con la comunidad. Hubo ferias de ropa y repartieron juguetes, además de trabajos de pintura, albañilería y atención médica básica.

El fin de semana pasado -hasta ayer inclusive- quedó marcado en el calendario de un grupo de estudiantes de la Universidad Austral, de la UBA y de la UCA. Es que por estos días llegaron desde Buenos Aires a Valle Fértil, alumnos de distintos años y carreras para desplegar su accionar solidario. Los locales estuvieron invitados a adherir a esta iniciativa: por un lado, viajando con ellos (el único requisito era ser estudiante varón en edad universitaria o cursando los últimos años del secundario) o aportando donaciones.

Esta convivencia, tal como internamente llaman a la actividad, es un evento extraordinario que se suma a las acciones que desde hace tiempo realizan en una entidad dependiente del Opus Dei denominada "Universitarios para el Desarrollo". Desde ese espacio, los futuros profesionales, hacen tres acciones similares entre diciembre-enero: una en Valle Fértil (en la que participan alumnos de San Juan, Mendoza, Córdoba, Tucumán, Salta y Santa Fe), otra en El Bolsón (con chicos de Buenos Aires y Rosario) y una tercera en Chaco (con la colaboración de jóvenes de Salta, Misiones y Paraguay). Todas tienen como punto de partida, las vacaciones de verano. Pero esta vez y motivados por una sugerencia de quienes hacen voluntariado en el ámbito de la Universidad Austral, apareció la oportunidad de volver a la provincia en una convivencia de invierno. Estaba pensada para el receso escolar, pero los sucesos desatados por la pandemia de Gripe A en el país, la pospusieron hasta ahora.

"Yo soy sanjuanino pero estudio Abogacía en la Universidad Austral, donde se hacen muchas tareas solidarias, como por ejemplo, el acompañamiento a los enfermos de lepra o los del Hospital Fernández. En este grupo hay varios integrantes de Universitarios para el Desarrollo que habían venido en el verano a San Juan y ellos me plantearon la idea de volver al Valle. Me pareció bueno para acortar los tiempos de nuestro compromiso ya que habíamos puesto fecha recién para el próximo verano. Así es que nos embarcamos e invitamos a chicos de otras casas de estudios superiores", contó Adriel Fernández entusiasmado con la iniciativa.

Entre las tareas realizadas por el grupo de veinticinco estudiantes -que se solventaron con sus ahorros el traslado y la comida de esos días- aparecen los arreglos de albañilería y pintura en el salón comunitario del Barrio Medalla Milagrosa que iniciaron en la convivencia de este verano. Allí también hicieron el cierre perimetral. Esto no fue todo lo llevado a cabo desde el viernes pasado. Los jóvenes se propusieron pintar y acondicionar los muebles viejos del comedor para ancianos que funciona al lado de la Parroquia de San Agustín de Valle Fértil y que por estos días les sirvió de alojamiento. Y, por suerte, pudieron concretarlo.

"Hubo muchas cosas por hacer. Por ejemplo, todas las jornadas fuimos contando lo que hacíamos en cada lugar pero fundamentalmente nos pusimos en contacto con la comunidad a través de un programa de radio que se emitía en las emisoras de la localidad. Aparte sábado y domingo, planeamos a la gente actividades de reflexión que fueron muy bien aprovechadas al igual que los partidos de fútbol y las Ferias de Ropa donde la gente a cambio de centavos pudo recibir las prendas que necesitaba. Lo hacemos así porque sirve para valorar la donación y no que se convierta en una obligación. Y con el dinero recaudado más otras donaciones hicimos un chocolate para los niños de San Agustín y otro para los de Usno como excusa para entregarles juguetes por el Día del Niño", agregó vía telefónica Adriel Fernández, minutos antes de la despedida con la gente del Valle.

Como en el grupo hubo varios integrantes que estudian medicina, pudieron realizar algunas atenciones y responder consultas básicas, además de entregarles kits de higiene bucal. Esta es una de las razones por las que las universidades apoyan este tipo de movidas solidarias: "nos inculcan que no sólo hay que ser buen profesional sino además buena persona y eso sólo se logra poniéndole el corazón a las necesidades del otro", dijo el sanjuanino.

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