7 de julio de 2009 - 00:00

Mamás en forma

Cuando las mujeres dan a luz el cuerpo se modifica radicalmente. La gimnasia post parto ayuda a que tonificar los músculos y a recobrar las formas perdidas.

Una de las mayores preocupaciones de las mujeres cuando han tenido un bebé es recuperar la figura. Aunque no se haya aumentado demasiado durante el embarazo el cuerpo cambia y se redondea y comienza a aparecer piel suelta y curvas donde antes no había. Para lograr trasformarse en una "mamá modelo" es indispensable combinar una dieta saludable, ejercicio y algunos cuidados básicos.

Antes que nada cabe mencionar que los cambios no se lograrán en un día, esto significa que no hay que exigirse más de la cuenta.

Antes de comenzar la gimnasia post parto hay que consultar al especialista, para determinar si es el momento oportuno. Generalmente el cuerpo está en condiciones de ejercitarse suavemente al finalizar la cuarentena.

De lo primero que hay que ocuparse es de la parte baja de la pelvis, que es la que permitió empujar el bebé hacia abajo. La tonificación de esta zona es vital, para evitar padecer incontinencia urinaria en el futuro.

La gimnasia para esta parte del cuerpo consiste en concentrarse para contraer, apretar y "subir" la zona anal, vaginal y uretral, durante 5 a 10 segundos. Esto se hace fácilmente imaginando que se intenta retener la orina y el flujo menstrual. Puede hacerse de pie separando un poco las piernas, apoyada en una pared, reclinada con las manos apoyadas en una mesa, sentada, acostada boca arriba con las piernas flexionadas o recostada de lado con las piernas flexionadas.

Es importante realizar estos ejercicios en 2 partes: una lenta y pausada (debe repetirse 3 a 5 veces) y otra rápida (10 a 20 veces) y luego alternar los tiempos.

Recordar que no hay que contraer los glúteos, los muslos ni las abdominales.

Cuando el músculo pélvico se vea más firme hay que comenzar a trabajar:

* Abdomen: Cuando el médico de el visto bueno para iniciar las sesiones de abdominales (suele ser antes de los 6 meses) hay que empezar con una rutina diaria de 15 minutos por día, de abdominales rectas y oblicuas para trabajar la cintura y el frente. Efectuar 6 a 8 repeticiones e ir aumentándolas de a poco. Aproximadamente en un mes el vientre comienza a verse más tenso y tonificado.

* Pectorales: La glándula mamaria no puede ejercitarse pero sí los músculos que la sostienen. Los movimientos permiten prevenir la caída del busto y mantenerlo más alto y en su lugar. Para realizar los ejercicios se necesita una colchoneta. Uno de los trabajos consiste en ponerse en posición de banco (con las rodillas y las manos apoyadas en la colchoneta), cruzar los pies, contrayendo el abdomen. Flexionar los brazos, con los codos hacia afuera y bajar procurando que el pecho llegue lo más abajo que sea posible. Hacer 3 series de 10 repeticiones, 3 veces por semana.

El otro ejercicio se lleva a cabo con 2 mancuernas o 2 botellas de plástico de 1 litro, llenas de arroz. Tomar las botellas por el centro, acostarse boca arriba y estirar los brazos perpendiculares al cuerpo a la altura de los hombros, luego llevarlos hacia el frente. Bajar los brazos hasta que los nudillos toquen el suelo. Realizar 3 series de 8 repeticiones, descansando unos segundos entre una y otra.

Si se está dando de mamar se debe tomar mucha agua, mediante sorbitos, durante el ejercicio y al terminar hay que reponer líquidos (jugos naturales).

(Fuente: Terra).

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