Encerar pasó a la historia, pero del mismo modo hay que encontrar todo aquello que sea bueno para el mantenimiento de los pisos de madera ya que la inversión para instalarlos o renovarlos es grande. Aquí se detalla una serie de recomendaciones que se deben tener en cuenta si se quiere mantener la vida útil de este tipo de suelos.

* Cantidades excesivas de agua y madera no son compatibles. La madera es un material natural que se hincha cuando absorbe agua y que se encoge cuando se seca.

* Nunca usar demasiada agua para limpiar o fregar la madera.

* No caminar con tacos finos.

* Usar protectores de fieltro comerciales o protectores para muebles para prevenir arañazos y abolladuras.

* Poner alfombrillas en las puertas de mayor tráfico para recoger la arenilla que desprenden los zapatos. La suciedad incrustada, en como una lija en los suelos de madera.

* Aspirar o barrer el suelo regularmente. Se recomienda una limpieza general una vez por semana.

* Secar derrames de agua inmediatamente, usando un limpiador especial para suelos de madera.

* Poner alfombrillas en las puertas exteriores para atrapar arenillas y polvo. Usar alfombrillas largas en áreas de mayor circulación, al final de escaleras y cerca de puertas. Evitar alfombrillas con revés de goma o no ventiladas.

* Usar almohadillas protectoras en los muebles.

* Renovar las superficies gastadas con un polish de suelos de madera antes de exponer la madera original.

* Mantener un nivel de humedad constante entre estaciones calientes en todas las áreas habitables. Excesivas alteraciones de los niveles de humedad provocará que los suelos de madera se hinchen, encojan, ahuequen, agrieten y muestren demasiadas grietas entre las tablillas. Se recomienda el uso de sistemas humidificadores y/o deshumidificadores donde existan niveles inconsistentes de humedad.

* No dejar que se acumule arena, suciedad o arenillas pues pueden actuar como lija, gastando y quitando el brillo del barniz de su suelo.

* No dejar crecer demasiado las uñas de sus mascotas. Cortarlas correctamente para evitar arañazos.

* No usar cera, jabón aceitoso u otros limpiadores domésticos en suelos barnizados de madera. Pueden quitar el brillo del barniz del suelo y hacer que sea más difícil volver a barnizarlo.

¿Plastificado o hidrolaqueado?

Si la idea es simplificar la limpieza hay que pensar en la posibilidad de plastificarlos o hidrolaquearlos. Estas dos técnicas, además del pulido, son indispensables cuando se busca conservar los pisos en perfecto estado.

El hidrolaqueado es un material a base de agua que deja un acabado natural, casi sin brillo.

El plastificado, en cambio, se compone de una película plástica y gruesa que le da a los pisos un tinte rojizo y cierta cuota de brillo (aunque se puede optar por variantes mate, semibrillante o brillante). Por su resistencia, el plastificado resulta muy recomendado para casas con chicos. Como el hidrolaqueado es la opción más cara, conviene reservarlo para pisos buenos o valiosos (roble de Eslovenia en buen estado, por ejemplo) y lugares de tránsito más liviano. Si se trata de un piso de madera económico -como el eucaliptus blanco- lo más aconsejable es plastificar, porque de otro modo se le dará más valor a la técnica que al piso en sí mismo.

En algunos casos, cuando el piso está en mal estado o hay humedad de cimientos, los especialistas recomiendan dejar la madera a la vista, sin plastificarla ni hidrolaquearla. Si antes tuvo alfombra, habrá que pulirlo y mantenerlo con cera y lustradora.

El pulido -paso previo antes de plastificar o hidrolaquear- ya no resulta tan sucio como años atrás. Las máquinas modernas cuentan con una aspiradora incorporada, que va absorbiendo todo el polvillo a medida que trabaja. Las únicas que no cuentan con esta herramienta son las bordeadoras que se utilizan para pulir los zócalos.

Tanto en el plastificado como en el hidrolaqueado lo conveniente es dejarlos secar durante 24 horas. Una vez finalizado el trabajo, no conviene colocar muebles pesados porque pueden dejar marcado el piso. Tampoco se recomienda arrastrar objetos cuando el plástico no ha endurecido. Fuente: Construir y Decorar