El próximo sábado, puntualmente a las 9, saldrá una larguísima fila de autos desde Trinidad con destino a Ullum. Se estima que habrá tantos vehículos como alumnos del Colegio Los Olivos. Es que nadie, ni los chicos ni sus papás -que son los especialmente invitados a la jornada- ni los docentes querrán perderse la posibilidad de ser parte de la caravana solidaria, la forma en que las autoridades de la institución educativa, decidieron afrontar el aprendizaje de valores y a su vez, vivenciarlo en familia.
Para eso, desde hace unos meses empezaron a trabajar el tema, a partir del pedido de donaciones, por nota en los cuadernos. Pero también empezaron a recepcionar necesidades de los eventuales destinatarios. Es por eso que si bien en un principio pensaban ir a un sólo lugar, luego los pedidos de entidades fueron tantos que tuvieron que multiplicar los esfuerzos para poder cumplir con todos
"Aquí, el hacer solidaridad es una práctica muy frecuente, diría que es parte del aprendizaje mismo que se vivencia dentro y fuera del aula. Y por otro lado, pensamos que era una manera muy gratificante de celebrar la Semana de la Familia. Va a ser compartir entre todos la posibilidad de ayudar a otros. Eso es en definitiva, lo que aspiramos en la institución pero también lo que busca cada familia respecto de sus hijos: que puedan ponerse en el lugar del otro y colaborar", manifestó acerca de la iniciativa, Ivana Narváez, la directora del Nivel Inicial del colegio.
Con buena parte de las donaciones etiquetadas y seleccionadas por edades, saldrán en caravana a repartirlas. Ya tienen fecha: el 16 de octubre. La primer parada, por así llamarlo, será en la Escuela Albergue Benjamín Leloir de Ullum. Aunque sea sábado, los 250 alumnos y docentes de esta escuela estarán esperando a las visitas y por supuesto las donaciones. "Sabemos que tienen un edificio nuevo y muy moderno pero no tienen nada de útiles para aprender. Por eso esta semana hicimos especial hincapié en hacer la campaña del lápiz y la goma entre nuestros chicos. Ojalá podamos juntar muchísimo para que puedan llegar a fin de año con los elementos básicos", agregó la docente.
Allí no sólo se repartirán los regalos sino que además los chicos solidarios compartirán canciones y bailes folclóricos que han preparado especialmente para esta jornada.
Para las próximas semanas, se prevé hacer otros "altos en el camino" con los chicos y sus docentes. Esta vez será en Cochagual (Sarmiento), en el comedor de la Fundación Hilda, donde a veces almuerzan y otras también hasta meriendan más de 160 niños, según les alcancen o no las provisiones de alimentos. Este comedor -al igual que otro similar pero con sede en Angaco- es mantenido por un grupo de odontólogos, entre ellos un profesional sanjuanino pero que vive en España y que envía dinero. Ellos además de ayudarlos con la comida y con la construcción del espacio donde comerán cómodos los chicos (edificación que está en plena tarea ahora por eso se les sirve en mesones ubicados a la intemperie), instalaron en el lugar un mini consultorio para hacer consultas y tratamientos gratuitos. "A este lugar queremos llevar la mayor cantidad posible de alimentos no perecederos porque sabemos que las necesidades son muchas y que un chico con hambre no puede crecer", contó Ivana Narváez que en su itinerario figura que luego de esa visita irán a una escuela en el Médano de Oro a la que le prometieron llevar juguetes.
"Nos han pedido muchos elementos y consideramos que solos no podemos por eso apelamos a la ayuda de la gente. Si todos aportamos algo es más fácil cumplir con todos los pedidos. Por eso, la escuela recibirá todo lo que la comunidad pueda donar", invitó la docente a sumarse a la iniciativa que realizan con los chicos desde sala de 2 años hasta el 6º grado.