El próximo viernes habrá una cita para celebrar por la buena idea que tuvo Celina Alvarez hace 15 años, cuando por iniciativa propia empezó a deambular por los pasillos del Hospital de Niños, escuchando pesares y dolores de grandes y chicos pero a su vez tratando de ayudar en lo que podía. Ella no sólo fue la primer voluntaria sino la "piedra basal" de Cuvhoni, el Cuerpo de Voluntarias del Hospital de Niños porque a medida que contaba su modo de pasar el tiempo iba encontrando aliadas en el camino. De hecho, hoy son alrededor de 20 las personas que, de distintas edades y ocupaciones, van a dar contención anímica y material a los pacientes y los familiares que los acompañan. Lo hacen los 365 días del año y no hay sábados ni domingos, feriados ni fechas importantes del calendario que les impidan tener un contacto diario con quienes se están curando, muchas veces en situaciones difíciles y complicadas.

