En tribunales. La expresidenta, ingresando a tribunales en la ciudad de Buenos Aires, a mediados de agosto. La semana pasada acudió al Senado para debatir sobre allanamientos.

 

El abogado de Cristina Fernández de Kirchner denunció que tras un allanamiento aparecieron sustancias "tóxicas" en el departamento que la expresidenta tiene en el barrio porteño de Recoleta.

El defensor Carlos Beraldi emitió ayer un comunicado en el que apuntó que la empleada del hogar y dos familiares de la senadora nacional Fernández de Kirchner ingresaron en el domicilio de la ciudad de Buenos Aires el pasado sábado, dos días después del operativo, y cuando estaban limpiando el dormitorio de la exmandataria "sintieron mareos, fuerte picazón en la garganta y los ojos y dificultades para respirar". "Luego de efectuarse los controles médicos de rigor, se constató

que las dolencias padecidas tienen como origen un tóxico de contacto", denunció.

El documento, titulado "Sobre los allanamientos a los domicilios de la doctora Cristina Fernández de Kirchner" fue publicado en el sitio web de la expresidenta.

Por su parte, el jefe de la Policía Federal, Néstor Roncaglia, aseguró al canal Todo Noticias que los efectivos que participaron en los allanamientos ordenados por el juez Claudio Bonadio no usaron "ningún tipo de químico".

La investigación de Bonadio sobre presuntas coimas ha dejado multitud de empresarios y exfuncionarios imputados, de los que alrededor de una quincena han declarado ya como "arrepentidos".

El caso salió a la luz por los cuadernos que Oscar Centeno, un chofer del Ministerio de Planificación, en los que contaba cómo supuestamente llevaba bolsas con dólares de parte de empresarios a funcionarios, durante los gobiernos del fallecido Néstor Kirchner y su esposa, Fernández.

Beraldi emitió un comunicado en el que afirmó que se le "impidió controlar" el operativo realizado el jueves pasado en Recoleta. También consideró que no se respetó lo que el Senado había dispuesto cuando autorizó por unanimidad que se realizaran los allanamientos, un paso necesario al contar la legisladora con fueros parlamentarios.

"Todas estas ilegalidades ya fueron denunciadas ante la Justicia", reveló Beraldi. Asimismo, apuntó que el procedimiento realizado el viernes en el domicilio de la expresidenta en El Calafate "fue extendido en el tiempo de manera ilegal con el propósito de seguir generando estrépito". El abogado criticó que se filtraron a la prensa datos "absolutamente falsos" y negó que, como publicaron algunos medios locales, haya bóvedas, documentos u "objetos" que puedan tener una procedencia ilícita. A su juicio, lo que el magistrado del caso, Claudio Bonadio, ordenó secuestrar no está relacionado con el objeto de la causa y, además, "son efectos que integran el ajuar del hogar, cuya incautación no tiene otro propósito que generar daño y humillación".


Ordenaron analizar llamadas de CFK

La causa de la valija del venezolano Antonini Wilson se reabrió después del testimonio de un chofer del extinto ministerio de Planificación con identidad reservada, quien declaró en la causa de los cuadernos de la corrupción. La investigación se reactivó en manos del juez federal en lo Penal Económico Pablo Yadarola, que tras una serie de nuevas medidas ordenó el entrecruzamiento de llamadas telefónicas de Cristina Fernández de Kirchner, Claudio Uberti, Aníbal Fernández, Julio De Vido, Ricardo Echegaray, el espía Antonio Jaime Stiuso y el venezolano que llevaba la valija con los 800 mil dólares que intentó ingresar a nuestro país.

El chofer, que decidió no ingresar al programa de testigos protegidos pero sí solicitó la reserva de su identidad, declaró ante el juez Claudio Bonadio hace dos semanas. Allí, habló sobre unas "cajas" que entraron al país diciendo que eran "libros". Lo mismo que argumentó tener en su valija Antonini Wilson aquella madrugada del 4 de agosto de 2007, cuando le descubrieron casi U$S 800.000 sin declarar. A raíz de este testimonio, la investigación que estaba por prescribir se reactivó.

La semana pasada declararon dos pilotos y se impulsaron una serie de medidas, entre ellas el entrecruzamiento de llamados telefónicos. La tarea encomendada incluye varios teléfonos celulares y fijos de distintos exfuncionarios, tanto particulares como laborales. Entre ellos se incluyó un teléfono fijo particular de Cristina Kirchner.