La Justicia de Misiones decretó de forma oficial la quiebra de Linor SRL, considerada hasta hace poco una de las principales empresas fabricantes de pallets de madera de la Argentina. La resolución judicial se produjo luego de que la firma incumpliera el acuerdo preventivo alcanzado en el marco de su concurso de acreedores, marcando el desenlace definitivo tras el cierre de su planta industrial en mayo y el despido de 130 trabajadores.
La sentencia fue dictada por la jueza Adriana Beatriz Fiori, al frente del Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial N.° 8 de Posadas.
Incautación de bienes y bloqueo de cuentas bancarias
Entre las medidas cautelares y operativas dispuestas por el tribunal para resguardar el patrimonio de la firma mientras avanza el proceso de liquidación, la Justicia ordenó:
Inmovilización de activos: La incautación inmediata de todas las instalaciones, maquinarias y la flota de vehículos pertenecientes a la empresa.
Intervención contable: La entrega de la totalidad de la documentación laboral, impositiva y libros comerciales a la sindicatura designada.
Bloqueo bancario: La congelación de las cuentas bancarias de la compañía para preservar los fondos existentes.
Conflicto laboral y el impacto en el sector forestoindustrial
Linor SRL operaba su complejo productivo en la localidad de Azara, departamento de Apóstoles, al sur de la provincia de Misiones. Su actividad central consistía en abastecer de pallets de madera para transporte y logística a grandes empresas de múltiples rubros en todo el país.
El quiebre operativo de la firma estuvo condicionado por un severo deterioro de la actividad forestoindustrial, atravesada por la contracción de la demanda del mercado interno, el constante incremento en los costos de producción y crecientes complicaciones logísticas.
A la par del colapso financiero, el Sindicato de Obreros de la Industria Maderera de Posadas (SOIMP) denunció sistemáticos incumplimientos en el pago de salarios, vacaciones no liquidadas y la falta de aportes a la obra social. Durante la fase previa al fallo judicial, los trabajadores despedidos llegaron a bloquear los accesos al predio industrial para evitar el desmantelamiento de los equipos.