15 de agosto de 2026 - 17:30

El crudo relato de la niñera argentina detenida en Estados Unidos: "Me ataron cadenas alrededor del cuerpo"

Iliana Lick recuperó la libertad después de permanecer casi un mes bajo custodia del ICE. En una entrevista detalló cómo fueron los traslados, el encierro y las condiciones que atravesó en cuatro centros de detención.

Iliana Noeli Lick, la argentina de 30 años que permaneció casi un mes detenida por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), rompió el silencio después de recuperar la libertad y brindó un duro testimonio sobre las condiciones que, según relató, atravesó durante su detención.

En una entrevista con Telenoche, la joven contó que fue trasladada por cuatro centros de detención ubicados en Pensilvania, Luisiana, Texas y Nuevo México, muchas veces sin recibir información sobre el destino al que era llevada.

Lick había sido detenida el 11 de julio en el Aeropuerto Internacional de Filadelfia, cuando se disponía a viajar rumbo a Kansas City para asistir a un partido de la Selección Argentina durante el Mundial 2026. Según sostuvo ante Telenoche, nunca permaneció ilegalmente en Estados Unidos: aseguró que tenía aprobada una extensión de su visa de turismo y que posteriormente inició un trámite de asilo que continúa en proceso.

Iliana Lick, de 30 años, estuvo casi un mes detenida por ICE.

Iliana Lick, de 30 años, estuvo casi un mes detenida por ICE.

“Me ataron cadenas alrededor del cuerpo”

Uno de los momentos más fuertes de su relato estuvo relacionado con los traslados entre los distintos establecimientos. Lick aseguró que era esposada en las muñecas, sujetada con cadenas alrededor del abdomen y también inmovilizada de los pies.

“Me ataron cadenas alrededor del cuerpo”, contó en la entrevista, y describió que esos dispositivos reducían considerablemente sus movimientos y le provocaban dolor. También resumió el trato recibido con otra frase: “Te tratan como a un criminal”.

La argentina recordó que en uno de sus primeros traslados permaneció unas ocho horas dentro de una combi sin saber hacia dónde se dirigía. La falta de información la llevó a pensar que podía estar siendo trasladada hacia la frontera o que sería deportada.

Las condiciones variaron según cada centro. En Luisiana, afirmó que compartió un espacio con más de 100 personas, con sanitarios expuestos. Más tarde, durante su estadía en Texas, fue alojada en una carpa junto con alrededor de 50 mujeres. Según su testimonio, no existía privacidad en sectores como baños y duchas.

También describió camas de dimensiones reducidas, sin almohadas, y contó que las luces permanecían encendidas de forma permanente, lo que dificultaba el descanso.

Recuperó la libertad pero debe utilizar una tobillera electrónica

Después de casi un mes detenida, Lick pudo recuperar la libertad tras el pago de una fianza de 10.000 dólares. Sin embargo, su situación migratoria todavía no está resuelta y deberá permanecer bajo seguimiento mientras continúa el proceso judicial.

El ICE le colocó una tobillera electrónica para monitorear sus movimientos. La joven reconoció que utilizarla le resulta incómodo y que intenta cubrirla con pantalones largos por la sensación que le produce llevar el dispositivo en público.

Su permanencia en Estados Unidos dependerá ahora de lo que determine un juez en el marco del proceso migratorio. De acuerdo con su propia explicación, continuará en el país mientras espera una resolución sobre su solicitud.

El recuerdo de las mujeres que quedaron detenidas

La argentina también dedicó parte de su testimonio a las personas con las que compartió el encierro. Contó que durante su estadía se formó un grupo de mujeres que se acompañaban entre sí y aseguró que todavía piensa en quienes permanecen detenidas.

Ya en libertad, Lick dijo que continúa procesando lo ocurrido y que quedó particularmente afectada por las historias de las personas que conoció durante esas semanas. En su entrevista cuestionó que todos los detenidos sean tratados como delincuentes y remarcó que muchos de ellos tienen familias, hijos y trabajos.

Así, después de una detención que comenzó cuando estaba a punto de abordar un vuelo para acompañar a la Selección Argentina, Lick recuperó la libertad pero continúa vinculada al proceso migratorio estadounidense, bajo monitoreo electrónico y a la espera de una resolución judicial.

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