La cordillera de los Andes se convirtió en el epicentro de la atención internacional. Un artículo publicado por el Financial Times reveló cómo un grupo selecto de ejecutivos y magnates de la industria tecnológica de Estados Unidos eligió a la provincia de Mendoza como el búnker definitivo ante un posible escenario de crisis global, conflictos bélicos o un colapso climático.
El proyecto, que ya acapara titulares en todo el mundo, pone el foco en la región cuyana como un refugio estratégico de supervivencia de lujo.
Wamani: 32.000 hectáreas en el Valle de Uco para capear el "apocalipsis"
El epicentro de esta tendencia es Wamani, una gigantesca estancia de 32.000 hectáreas ubicada en el departamento mendocino de San Carlos, en plena precordillera. El predio fue adquirido a fines de 2023 por el empresario argentino-español Martín Varsavsky junto a un grupo de inversores vinculados al ecosistema digital de Silicon Valley.
Según describe el periódico británico, el lugar abarca un territorio accidentado —cinco veces más grande que Manhattan— situado a más de 3.000 metros de altura. A diferencia de los tradicionales búnkeres subterráneos de hormigón, la propuesta de Wamani apunta a una supervivencia activa al aire libre:
Autonomía hídrica y energética: Cuenta con acceso directo a agua pura de deshielo e infraestructura basada en paneles solares para reducir al mínimo la dependencia de las redes externas.
Infraestructura de aislamiento: En los últimos dos años se instalaron casas prefabricadas y domos geodésicos, además de proyectarse una pista de aterrizaje privada para facilitar evacuaciones aéreas. Incluso se evalúa el uso de sistemas de inteligencia artificial operados de forma independiente de los servidores globales.
“Ya estamos en la Tercera Guerra Mundial, las líneas de batalla ya están trazadas”, sintetizó crudamente Varsavsky al ser consultado por el Financial Times sobre los motivos detrás de la millonaria inversión.
Por qué eligen la Argentina y Cuyo
La elección de la Argentina por parte de la élite tecnológica responde a un riguroso análisis geopolítico de "seguridad pasiva". De acuerdo con la visión de estos inversores, el hemisferio sur ofrece ventajas comparativas fundamentales frente a una potencial catástrofe en el norte global:
Baja densidad poblacional en zonas cordilleranas.
Abundancia de recursos naturales y tierras aptas para la ganadería y la agricultura.
Aislamiento estratégico natural que aleja a la región del impacto directo de conflictos nucleares o colapsos sistémicos a gran escala.
El fenómeno vuelve a poner a Mendoza en el mapa de las grandes tendencias globales, combinando el atractivo paisajístico y vitivinícola del Valle de Uco con las inquietudes geopolíticas más extremas de los hombres más ricos del planeta.