La tensión en la Cordillera de los Andes no cede. Tras cumplirse 25 días de inhabilitación en el tránsito internacional del Paso Cristo Redentor, la Asociación de Propietarios de Camiones de Mendoza (Aprocam) alzó la voz para denunciar el fuerte impacto económico que atraviesa el sector logístico y comercial.
El cruce que conecta Uspallata con Valparaíso permanece cerrado a raíz de los severos temporales de nieve. Sin embargo, la preocupación actual de los empresarios radica en que, pese a registrarse buenas condiciones meteorológicas e incluso sectores despejados del lado chileno, la ruta continúa bloqueada.
Pérdidas diarias y miles de camiones varados
De acuerdo con las estimaciones de las cámaras empresarias, hay alrededor de 2.000 camiones varados en distintos puntos estratégicos y estaciones de servicio (como Uspallata y San Martín), mientras que otras unidades debieron retornar a sus bases.
Costos en rojo: La paralización total de las flotas genera un perjuicio económico estimado entre los 450 y los 600 dólares diarios por camión, cifra que trepará al límite máximo en el caso de aquellos vehículos equipados con sistemas de refrigeración para cargas perecederas.
Herramientas paradas: Desde Aprocam señalaron que los rodados llevan semanas inmovilizados sin facturar un solo kilómetro, acumulando pérdidas financieras irreversibles para las pequeñas y medianas empresas de transporte.
Cruces con Vialidad Nacional y reclamo binacional
En los últimos días, el malestar del sector privado escaló debido a la falta de respuestas y la opacidad en los partes oficiales. Los referentes del transporte cuestionaron que los organismos de control impiden el avance hacia la zona de alta montaña para constatar el verdadero estado de la calzada.
Desde el sector gremial empresarial remarcaron que las condiciones actuales permitirían al menos evaluar una apertura paulsatina para destrabar el cuello de botella logístico.
En paralelo a esta emergencia coyuntural, empresarios argentinos y chilenos comenzaron a articular un bloque unificado para exigir una modernización estructural del corredor. Mediante iniciativas conjuntas, reclaman que los gobiernos de ambos países inviertan en tecnología de punta, mejor maquinaria de despeje y sistemas avanzados de prevención de avalanchas para evitar que los temporales invernales paralicen por semanas el intercambio comercial del Mercosur.