La primera recategorización del monotributo 2026 es un paso clave para miles de contribuyentes. Se trata del momento en el que cada monotributista debe revisar si los parámetros declarados siguen siendo correctos o si corresponde cambiar de categoría según la actividad desarrollada en los últimos 12 meses.
El trámite es obligatorio y alcanza a quienes tuvieron variaciones en sus ingresos, superficie afectada a la actividad, consumo eléctrico o monto de alquileres. Como cada año, se realiza ante ARCA (organismo recaudador nacional) y debe completarse dentro del plazo establecido para evitar inconsistencias fiscales.
¿Qué es la recategorización del monotributo?
La recategorización del monotributo es el proceso mediante el cual los contribuyentes deben revisar si continúan encuadrados correctamente dentro de su categoría actual. El análisis se realiza tomando como referencia los parámetros acumulados durante los últimos 12 meses de actividad.
Este procedimiento no implica necesariamente un cambio: si los valores se mantienen dentro de los límites vigentes, la categoría se conserva. Sin embargo, si los ingresos u otros parámetros superan o quedan por debajo de los topes establecidos, corresponde subir o bajar de escala.
¿Cuándo se realiza la primera recategorización de 2026?
El monotributo contempla dos instancias obligatorias de recategorización por año: una en enero y otra en julio. La primera de 2026 se lleva a cabo durante el mes de enero y evalúa la actividad desarrollada a lo largo del año anterior.
Durante ese período, los contribuyentes deben ingresar al sistema y verificar su situación. En caso de no hacerlo cuando corresponde, el organismo puede realizar cambio de manera automática, lo que suele derivar en diferencias a pagar e intereses.
¿Qué datos hay que revisar antes de hacer el trámite?
El principal dato a analizar es el total de ingresos brutos facturados en los últimos 12 meses. Este punto es determinante, ya que cada categoría del monotributo tiene un tope máximo anual que no puede superarse.
Además, también deben revisarse otros parámetros como la superficie afectada a la actividad, el consumo anual de energía eléctrica y el monto del alquiler devengado. Aunque no siempre cambian, estos valores también forman parte del encuadre correcto.
Cómo se hace la recategorización paso a paso
El trámite se realiza de forma completamente digital a través del portal oficial, ingresando con CUIT y clave fiscal en la web de la AFIP. Una vez dentro, el sistema guía al contribuyente para cargar o confirmar los datos requeridos.
Finalizado el proceso, la plataforma informa la categoría resultante y el nuevo importe mensual a pagar. El cambio comienza a regir a partir del período siguiente, por lo que es importante realizar el trámite dentro del plazo establecido.
¿Qué pasa si no me recategorizo cuando corresponde?
Si un monotributista no realiza el trámite y los datos reales no coinciden con la categoría declarada, el organismo puede aplicar una recategorización de oficio. Esto implica que el sistema ajusta la categoría de manera automática.
En esos casos, suelen generarse diferencias retroactivas, intereses y, en situaciones más graves, posibles sanciones. Por eso, aun cuando haya dudas, siempre conviene revisar los números y dejar constancia de la situación.
¿Qué sucede si supero los topes del monotributo?
Cuando los ingresos superan el límite máximo permitido, el contribuyente queda excluido del régimen simplificado y debe pasar al régimen general, lo que implica IVA, Ganancias y autónomos.
Este cambio tiene impacto directo en la carga impositiva y en las obligaciones mensuales, por lo que es clave detectarlo a tiempo. En muchos casos, una recategorización temprana permite anticiparse y evitar inconvenientes mayores.
¿Conviene asesorarse antes de recategorizar?
Para quienes tienen ingresos variables, varias actividades o se encuentran cerca del tope de su categoría, el asesoramiento profesional puede marcar la diferencia. Un contador ayuda a analizar los números reales y evitar errores frecuentes.
Además, contar con respaldo técnico es especialmente útil ante posibles fiscalizaciones o ajustes posteriores, ya que permite justificar correctamente la categoría elegida.
Un trámite clave para arrancar 2026 sin problemas
La primera recategorización del monotributo 2026 no solo define el monto a pagar, sino que ordena la situación fiscal del contribuyente para gran parte del año. Hacerla a tiempo evita sorpresas y mantiene la regularidad ante el fisco.
Revisar ingresos, chequear parámetros y cumplir con el trámite es una forma simple de prevenir conflictos futuros y encarar el año con mayor previsibilidad financiera.

