Por Marcelo Ortega - Presidente de FIlmAndes
Por Marcelo Ortega - Presidente de FIlmAndes
Que Joan Manuel Serrat sea distinguido como Doctor Honoris Causa por la Universidad Nacional de Cuyo es una de esas noticias que no necesitan estridencias. Como suelen llegar las cosas importantes cuando no están infladas por el marketing o los influencers, sino sostenidas por la convicción.
Dicen que detrás de esta gestión silenciosa, persistente y casi invisible estuvo Paco Bravo. Y uno piensa que también eso tiene algo de justicia poética: Serrat, el hombre que cantó siempre a contrapelo del ruido, recibe un reconocimiento gestado sin tantas alharacas. En buena hora que siga así.
Este hecho nos llevó inevitablemente a pensar en el año 1984. Volver a recordar ese momento en que muchos creíamos, casi con necesaria ingenuidad, que todo iba a estar mejor. Eran tiempos en donde la oratoria rockera de Don Raúl Ricardo declamaba junto al preámbulo de la constitución que "con la democracia se cura, se educa, se come". En fin….
Había una épica en el aire. Una voluntad de recomenzar. Y en esa atmósfera apareció un disco doble, grabado en vivo, que todavía hoy suena como un manifiesto: SERRAT EN DIRECTO.
Con arreglos y dirección musical de Ricard Miralles, ese arquitecto sonoro que entendió como pocos la respiración del Nano, un álbum donde se reunían canciones que eran pequeñas declaraciones de principios.
Allí estaban "Cantares", "Mediterráneo", "Penélope", "Lucía", "La saeta", "Cada loco con su tema", "Fiesta"… y también esa pieza que hoy vuelve como un eco necesario: SERIA FANTÀSTIC.
Serrat la presenta en catalán, pero antes la traduce. Un gesto mínimo y enorme para que nadie se quede afuera del sentido. Y entonces empieza esa enumeración deliciosa de deseos improbables:
"Sería fantástico que yo estuviese equivocado…
….
Que no hubiese nada urgente…
…y Que no mande nadie…"
En medio de reflexiones sobre justicia social, neutralidad científica y herencias invertidas, aparece el detalle doméstico: " que el baño no estuviese ocupado". ¡¡Una maravilla!!
Ahí está la utopía que no se declama desde el balcón, se construye desde lo simple. Serrat entiende que la revolución también pasa por lo cotidiano. Que la épica sin humor es apenas un sermón.
"Sería todo un detalle que no perdieran siempre los mismos."
Han pasado más de cuatro décadas y la frase sigue golpeando incómoda. Cambian los gobiernos, las estéticas, los discursos y los análisis sobre diagnosticados. Pero lo cierto es que son los mismos los que pierden y pagan la fiesta.
"Y que heredasen los desheredados"
Serrat nunca necesitó levantar el dedo para señalar. Le alcanzó con cantar. Y cantar bien. Y escribir mejor. Su crítica es elegante, amable, pero no por eso menos punzante. Es el tipo de ironía que sonríe mientras te deja pensando.
Que una universidad pública lo nombre Doctor Honoris Causa es reconocer que la cultura no es un adorno; la cultura es una contundente forma de conocimiento. Que una canción puede ser tan reveladora como una tesis doctoral y que la poesía, cuando es verdadera, también educa.
En tiempos donde todo se mide en términos de rentabilidad inmediata, encuestas electorales y pura especulación política que poco importa, este gesto universitario tiene algo interesante: la memoria importa y las canciones que nos acompañaron siguen dialogando con este presente golpeado.
Que el Catalán reciba el doctorado en esta costa oeste argentina, no solo es un homenaje al artista, es reconocer una forma de estar en el mundo. De coincidir por un momento en algo que nos trasciende. En la belleza de una obra, en la coherencia de una trayectoria. En la certeza de que, a pesar de todo, vale la pena seguir imaginando un mundo un poco más justo… y un poco más divertido.
" Sería fantástico que nada fuera urgente
No pasar nunca de largo y servir para algo
…
Cobrar en especies y sentirse bien tratado….
…Y mearse de risa!".
El final de la canción es como una súplica amorosa:
"Sería todo un detalle
Y todo un gesto por tu parte
Que coincidiésemos, te dejases convencer y fueses tal como yo siempre te imagine…"
Mientras el Doctor Serrat canta, SERÍA FANTÁSTICO que lo sigamos escuchando.