9 de octubre de 2026 - 04:00

Una obra clave vuelve a estar operativa para proteger a Cuesta del Viento y al sistema hídrico

Después de una década fuera de servicio, el descargador de fondo del Dique Cuesta del Viento volvió a operar. La noticia, que puede parecer estrictamente técnica, tiene una importancia que trasciende ampliamente los aspectos de ingeniería, porque recupera una herramienta fundamental para afrontar crecidas, controlar sedimentos y preservar la seguridad de una infraestructura estratégica para Iglesia y para buena parte del sistema hídrico del norte sanjuanino.

La maniobra realizada días atrás, en el marco del COPRE, por la Dirección de Recursos Energéticos, EPSE y el Departamento de Hidráulica, debe ser valorada como una acción preventiva de enorme relevancia. No se trata simplemente de abrir y cerrar compuertas. Significa comprobar que una estructura que permaneció inactiva durante diez años puede responder cuando las circunstancias lo exijan.

El descargador de fondo cumple funciones esenciales. Permite disminuir rápidamente el nivel del embalse ante una emergencia o para realizar inspecciones, evacuar sedimentos acumulados, garantizar caudales en períodos de estiaje y, fundamentalmente, disponer de capacidad para amortiguar una creciente importante. En una provincia donde el agua es un recurso escaso y, al mismo tiempo, una amenaza cuando llega en grandes volúmenes, contar con todas las herramientas disponibles resulta indispensable.

La recuperación de esta infraestructura tampoco fue sencilla. El descargador permaneció fuera de servicio por problemas en el blindaje de su desembocadura y demandó años de estudios técnicos hasta encontrar una solución. La reparación quedó concluida en diciembre de 2025 y fue financiada mediante un fideicomiso minero, demostrando una vez más que los recursos generados por la actividad pueden transformarse en obras destinadas a mejorar la infraestructura provincial.

Las pruebas posteriores permitieron liberar agua gradualmente, primero con aperturas del 20% y luego del 40%, hasta completar el cierre de las compuertas. Ahora, la llegada de la primera masa de agua al Dique Pachimoco constituye una señal concreta de que el sistema vuelve a contar con una herramienta que durante demasiado tiempo estuvo inutilizada.

La decisión de repetir próximamente la operación merece respaldo. Cada maniobra permite perfeccionar los procedimientos, verificar equipos y preparar al personal para actuar con precisión ante situaciones que no admiten improvisaciones.

La proximidad de una temporada estival con previsión de importantes caudales provenientes del deshielo cordillerano obliga a extremar las precauciones. Proteger Cuesta del Viento significa también proteger ríos, canales, áreas productivas y poblaciones ubicadas aguas abajo. Después de diez años, recuperar el descargador de fondo es mucho más que reparar una obra: es recuperar capacidad de prevención frente a un escenario que exige estar preparados.

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