Parece que esta generación de sanjuaninos va a poder ver en vida, la luz al final del túnel. La tan ansiada y esperada obra del túnel de Agua Negra que nos conectará al mundo está cada vez más cerca de su concreción. La actual gestión del gobernador Uñac, complementando y continuando el trabajo de la gestión giojista, muestra claras señales en ese sentido.  

El logro del financiamiento necesario para la construcción de la obra y la inminencia del llamado a licitación es una muestra que voluntad y gestión política, en pro de esta mega obra, rinde sus frutos.  
Ante esta ansiada realidad de un paso internacional, es importante preguntarnos si los sanjuaninos estamos realmente preparados para usufructuar en todos sus aspectos. La pregunta no es menor en consideración que la idiosincrasia y características sociales, económicas y políticas de nuestra sociedad fueron moldeadas a partir de una situación geográfica terminal, paradigma que la construcción del túnel eliminará.  

La visión parcial y relajada de una ruta que nos permitirá en pocas horas estar comiendo machas a la parmesana a orillas del mar, debe ser integrada y complementada. Es aquí y ahora donde como sociedad y desde el puesto que nos toque ocupar, debemos pensar, planificar y participar de la visión y concreción nuestro futuro. Es este túnel el que debe definir el San Juan productivo y económicamente viable que soñamos. Es este el momento de planificar.  

La construcción del camino internacional de Agua Negra es el tercer gran hito económico del San Juan de los últimos 30 años, siendo los otros dos, la promoción agrícola e industrial y la explotación de la minería metalífera a gran escala.  

Estamos en el momento justo para no cometer nuevamente los errores del pasado, en donde la falta de una planificación estratégica como sociedad, nos imposibilitó una diversificación productiva con crecimiento económico sostenido, respecto de la promoción agrícola e industrial de la década de los 90, que implicó inversiones en nuestra provincia superiores a los U$S 1.000 millones, y el vertiginoso y desmedido desarrollo en escala de la minería metalífera que representó la mayor inversión privada en la historia de nuestra provincia.  

Como sociedad no podemos permitirnos cometer los errores del pasado, es objetivo de esta columna el de servir de reflexión, e invitar al debate y desarrollo de ideas que permitan forjar la base de una planificación exitosa a futuro. En este sentido desde lo personal entiendo que debemos identificar dos hechos relevantes que marcaran la actividad económica de nuestra provincia una vez concretada la obra:  
* Inversiones y desarrollo en el San Juan de paso: En este sentido la planificación deberá estar centrada en la identificación, desarrollo y financiamiento de la multiplicidad de servicios que demanda a un camino internacional, en este sentido se deben instrumentar políticas activas a los efectos de potenciar en nuestra provincia inversiones destinadas a la prestación entre otros de los siguientes servicios:  

* Logísticos: flete, carga, almacenamiento, gestión de stocks y servicios profesionales aduaneros entre otros.   

* Servicios de ruta: prestación de servicios mecánicos, de alojamiento y gastronomía, de provisión de combustible, repuestos y mercadería en general.   

* Servicios de comunicación: con instalación de la infraestructura de comunicación hoy requerida: fibra óptica, antenas de telefonía celular y telefonía fija.   

* Servicios financieros y de seguros.   

* Inversiones y desarrollo en el San Juan de radicación: Es aquí en donde el esfuerzo del pensamiento estratégico debe estar más concentrado y donde debemos identificar actividades económicas de radicación que permitan pensar en una actividad económica sustentable y dinámica; a tal fin y en una forma meramente enunciativa resaltaré algunas actividades no tradicionales con potencial de desarrollo:   
Sector ganadero: -Inversiones en feed-lot para el engorde y terminación de carne vacuna y porcina con destino a exportación. -Inversiones en criaderos de carnes no tradicionales con destino a exportación. -Inversiones en industria frigorífica para procesamiento de animales terminados.  

Sectores industrial: Es aquí en donde se deben instrumentar los mayores esfuerzos en radicar en nuestra provincia las industrias nacionales que tienen un sesgo exportador con destino principal mercados de Oriente. Debemos tentar a estos inversores ofreciendo: -Parques industriales con amplia prestación de servicios. -Exención en materia de tasas municipales y tributos. -Personal y mano de obra técnica capacitada.   

La tercera es la vencida, en el desarrollo de este tercer gran hito económico no nos podemos permitir fallar, nada debe ser librado al azar, es el tiempo de la planificación estratégica del perfil productivo de nuestra provincia, es hora que nos permitamos soñar con un futuro de un San Juan mejor.