Señor director:
Es cierto que las últimas tormentas hicieron daño en zonas productivas y en lugares habitados por comprovincianos en situación de pobreza extrema. También quedó dañada casi toda la red vial del Gran San Juan como también rutas nacionales y provinciales. En muchos casos por la mala calidad del asfalto y negligencias al momento de hacer obras. Pero lo que también es cierto es que estas lluvias sirvieron para regar la tierra sanjuanina y brindar vida a la flora y fauna en esta situación de sequía que vive la provincia. Escuché en estos días a muchas personas maldecir las lluvias. Pero es una actitud muy equivocada. No hay que confundir la negligencia del hombre al hacer obras con la bendición de que haya agua en la tierra para que sigamos viviendo. Hay que recordar que debemos cuidar el agua, de lo contrario sería muy difícil sobrevivir.
Lautaro Beltrame
DNI 12.373.272
