
Sor Juana Inés de la Cruz nació el 12 de noviembre de 1651 en México. Aprendió a leer a los tres años. En la biblioteca de su abuelo se nutrió de los conocimientos de la época. Posteriormente estuvo al servicio de la Virreina, quien la incorporó como dama de honor y le permitió investigar en la biblioteca del virreinato. En 1667 ingresó como novicia en el convento de Carmelitas Descalzas y dos años después en el convento de San Jerónimo. Se destacaba por su cultura autodidacta, su inclinación a las ciencias y a las letras. Su amplia obra literaria con alegorías barrocas abarca poesías, obras de teatro y prosa. Temas líricos, religiosos, filosóficos, mitológicos e históricos se alternan con poesías satíricas y villancicos.
Es conocido el soneto que expresa:
"Detente sombra de mi bien esquivo,/ imagen del hechizo que más quiero,/ bella ilusión por quien alegre muero/, dulce ficción por quien penosa vivo.// Si al imán de tus gracias atractivo/ sirve mi pecho de obediente acero,/ ¿para qué me enamoras lisonjero/ si has de burlarme luego fugitivo?// Mas blasonar no puedes satisfecho/ de que triunfa de mí tu tiranía,/ que aunque dejas burlado el lazo estrecho,/ que tu forma fantástica ceñía,/ poco importa burlar brazos y pecho/ si te labra prisión mi fantasía".
Mujer de agudeza intelectual, rompió con las convenciones sociales del siglo XVII. Voz preclara de la literatura barroca iberoamericana, manifestó su rebeldía a los rígidos convencionalismos sociales de su época.
En la Redondillas expresó: "Hombres necios que acusáis/ a la mujer sin razón,/ sin ver que sois la ocasión/ de lo mismo que culpáis.// Si con ansia sin igual/ solicitáis su desdén,/ ¿por qué queréis que obren bien/ si las incitáis al mal?".
Condenada a dejar de escribir por autoridades eclesiásticas, se la obligó a cumplir tareas de una monja. Sor Juana vendió sus libros y el dinero recaudado fue entregado a personas de escasos recursos. Su voz vehemente irrumpió hace más de trescientos años en defensa de los derechos de la mujer. Valiosa escritora, se la reconoce como " La décima musa" y como "Fénix de México". Sor Juana Inés de la Cruz falleció por epidemia de tifus el 17 de abril de 1695.
El teatro y la prosa
En el terreno de la dramaturgia escribió una comedia de capa y espada de estirpe calderoniana, Los empeños de una casa, que incluye una loa y dos sainetes, entre otras intercalaciones, con predominio absoluto del octosílabo; y el juguete mitológico-galante Amor es más laberinto, pieza más culterana. Compuso asimismo tres autos sacramentales: San Hermenegildo, El cetro de San José y El divino Narciso; en este último, el mejor de los tres, se incluyen villancicos de calidad lírica excepcional.
Por Fanny Escolar de Siere
Profesora en Letras
