1 de octubre de 2026 - 14:05

FIT 2026: doce emprendedoras de Iglesia llevaron su ruta turística a Buenos Aires

Mujeres de Montaña reúne gastronomía, artesanías, alojamiento y agroturismo de Iglesia. La iniciativa surgió de un programa de Vicuña para impulsar oportunidades de desarrollo local.

La minería y el turismo encontraron un punto de encuentro lejos de la cordillera sanjuanina. Doce emprendedoras de Iglesia llegaron a Buenos Aires para presentar la Ruta Turística Mujeres de Montaña, una propuesta que reúne experiencias gastronómicas, artesanales, productivas y de alojamiento desarrolladas íntegramente en el departamento donde avanza uno de los mayores proyectos mineros de San Juan.

La iniciativa tuvo su presentación nacional durante la 30° Feria Internacional de Turismo (FIT) y posteriormente llegó a la Casa de San Juan en Buenos Aires, donde las emprendedoras mostraron productos, contaron sus historias y buscaron posicionar a Iglesia como un destino donde el paisaje cordillerano se combina con sabores locales, tradiciones y experiencias ofrecidas por sus propios habitantes.

Detrás de esa propuesta turística existe un proceso que comenzó antes de llegar a las ferias. Mujeres de Montaña surgió como una evolución de Mujeres en Red, el programa impulsado por el área de Relaciones Comunitarias de Vicuña para acompañar emprendimientos locales y fortalecer el trabajo colaborativo. El objetivo fue que distintas iniciativas individuales pudieran comenzar a pensarse como una oferta integrada del territorio.

Una ruta armada con experiencias de Iglesia

La propuesta reúne actualmente a 12 mujeres de diferentes localidades y rubros, con una oferta que va desde gastronomía tradicional y elaboración de productos regionales hasta tejidos artesanales, alojamiento y actividades de agroturismo.

Durante las actividades realizadas en Buenos Aires participaron, entre otras, Iris Nancy Muñoz, de Arco Iris; Laura Aciar Ruiz, de Atelier Las Flores; Lala García, de El Viejo Carretón; Carla Meglioli, de Finca El Martillo; y Raquel Varela, de Más que un Objeto. Cada emprendimiento aporta una parte diferente de una experiencia pensada para que el visitante no solamente recorra Iglesia, sino que pueda conocer sus producciones, costumbres y formas de vida.

La intención es que esas actividades puedan complementarse entre sí. Quien llega al departamento podría, por ejemplo, alojarse en un emprendimiento local, consumir productos regionales, conocer procesos artesanales o agrícolas y sumar otras experiencias dentro del mismo circuito.

Esa integración es uno de los puntos centrales del proyecto: pasar de emprendimientos aislados a una ruta turística capaz de generar circulación de visitantes y actividad económica entre distintos prestadores iglesianos.

Del emprendimiento individual a una oferta turística organizada

El crecimiento de Mujeres de Montaña cuenta además con asistencia de SIRIRI, una organización con más de dos décadas de trabajo en turismo sostenible. El acompañamiento incluye capacitaciones, mentorías y seguimiento destinado a mejorar la autogestión y ordenar la oferta para que los emprendimientos puedan recibir visitantes con estándares cada vez más consolidados.

La formación no apunta únicamente a promocionar un producto. También busca que las emprendedoras desarrollen herramientas para administrar sus proyectos, trabajar en conjunto, construir una identidad turística común y transformar sus conocimientos en actividades comercialmente sostenibles.

El público al que apunta la ruta incluye principalmente familias y grupos interesados en experiencias vinculadas con la vida cotidiana de las comunidades cordilleranas, lejos de una propuesta turística exclusivamente contemplativa.

El vínculo con el desarrollo minero

La experiencia también expone otro aspecto del avance de los grandes proyectos mineros en San Juan: cómo generar actividades económicas paralelas que puedan mantenerse independientemente del empleo directo de la industria.

En ese sentido, el programa impulsado desde Vicuña busca fortalecer capacidades existentes dentro de Iglesia para que parte de las oportunidades económicas asociadas al movimiento que genera la minería se traduzcan en emprendimientos locales, turismo y servicios.

El concepto es especialmente relevante para un departamento donde el desarrollo minero proyecta incrementar durante los próximos años la circulación de trabajadores, contratistas, profesionales y visitantes. Frente a ese escenario, contar con una red de prestadores locales consolidados puede permitir que una mayor proporción de ese movimiento económico permanezca dentro del territorio.

La apuesta pasa por convertir acompañamiento inicial en autonomía: que los emprendimientos puedan profesionalizarse, vincularse entre ellos y sostener posteriormente su actividad con visitantes provenientes tanto del movimiento minero como del turismo tradicional.

Una vidriera nacional para Iglesia

Llegar a la FIT permitió dar un paso diferente. La feria constituye uno de los principales encuentros turísticos de América Latina y concentra operadores, provincias, empresas y público general. Para Mujeres de Montaña significó sacar la experiencia del ámbito departamental y mostrarla ante potenciales visitantes fuera de San Juan.

La presentación posterior en la Casa de San Juan en Buenos Aires reforzó esa búsqueda de posicionamiento y permitió mostrar el componente humano detrás de los emprendimientos: familias, técnicas transmitidas entre generaciones y productos que mantienen una relación directa con el territorio iglesiano.

El próximo desafío será transformar esa visibilidad en visitas concretas y consolidar la ruta como un producto turístico estable. Para las 12 emprendedoras, el objetivo final excede la participación en una feria: que la identidad de Iglesia pueda convertirse en una fuente permanente de trabajo, ingresos y desarrollo local mientras el departamento atraviesa una nueva etapa marcada por el crecimiento de la minería.

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