Hualilán, el proyecto de oro ubicado en Ulum, anunció un cambio de planes que redefine toda su estrategia de trabajo. Tras haber iniciado a extraer mineral para tratarlo en Calingasta, en la planta de Casposo, decidió dar marcha atrás y hacer su propia planta de extracción de oro, con obras que iniciarían en 2027.
La decisión, dijeron, “responde a la información técnica y operativa obtenida durante la fase inicial de procesamiento de mineral por parte de terceros”. Esto ocurrió en mayo, cuando hicieron la primera colada de oro en las instalaciones del proyecto calingastino. Pocas semanas después se anunció el freno de este proceso, que incluía el traslado con camiones hasta las instalaciones de Casposo.
A partir de este cambio, el proyecto de Challenger Gold se enfocará en la construcción de una planta propia, que podría iniciar entre finales de 2027 e inicio de 2029. La producción en este escenario no se retomaría hasta 2029, aunque aclararon que las fechas definitivas se conocer a medida que tengan más estudios.
En esta nueva etapa deberán obtener permisos, financiación y actualizar la prefactibilidad y aprobaciones correspondientes. No descartaron que buscarán sumarse al RIGI, por lo que las inversiones podrían superar los 200 millones de dólares.
Durante el período de transición, Hualilán continuará con las tareas que ya están en marcha y almacenará mineral. En paralelo, buscará reemplazar el actual esquema de tratamiento de terceros por un acuerdo de compra de mineral con Casposo.
La modificación permitirá a la empresa concentrarse en el diseño de una operación con procesamiento dentro del propio proyecto. Para eso, ya trabaja en un cronograma que contempla nuevos estudios de ingeniería, actualización de permisos y preparación de la infraestructura necesaria.
El objetivo de fondo es que Hualilán deje de depender de instalaciones externas y pueda contar con una planta propia de procesamiento, en una escala acorde con la nueva planificación del proyecto.
Una campaña de exploración de 35.000 metros
La nueva etapa también estará acompañada por una fuerte campaña exploratoria. La empresa informó que ya inició un programa de aproximadamente 35.000 metros de perforación.
Los resultados de estos trabajos serán incorporados progresivamente a los modelos geológicos y a las estimaciones de recursos y reservas. Esta información será clave para definir las características de la futura operación y actualizar los estudios económicos del proyecto.
La exploración forma parte de la estrategia para contar con mayor información sobre el potencial del yacimiento antes de avanzar con las inversiones necesarias para la construcción de la infraestructura propia.
La paralización del material hacia Casposo
Es válido recordar que en febrero de este año comenzó el traslado de material entre Hualilán y Casposo, pero a mediados de junio pasado se decidió suspender esta actividad, según la empresa Challenger Gold de forma temporal. Este freno en los contratos que tenía la empresa minera con dos compañías sanjuaninas generó malestar entre las transportistas.
Días después, la propia Challenger Gold emitió un comunicado para aclarar la situación y confirmó que el transporte de mineral desde la mina ubicada en Ullum hacia la planta de Calingasta se encontraba temporalmente suspendido, aunque anticipó que las operaciones logísticas se retomarán en el cuarto trimestre de 2026.