4 de octubre de 2026 - 08:00

Los Azules amplió 74% su base de proveedores en Calingasta: pasó de 140 a 243 en tres años

Además, destinó USD 58,9 millones a su cadena de suministro entre enero de 2025 y abril de 2026, con fuerte participación de empresas sanjuaninas.

El crecimiento de Los Azules empieza a mostrar una dimensión que va más allá de la exploración y el futuro desarrollo del cobre: la cantidad de proveedores y emprendedores de Calingasta vinculados con el proyecto aumentó un 74% desde la creación de su área de Contenido Local, al pasar de una base inicial de 140 relevados a 243 en la actualidad.

El número permite dimensionar cómo la actividad minera comienza a extenderse sobre comercios, talleres y pequeñas empresas del departamento. Sin embargo, detrás de ese crecimiento existe una diferencia importante: los 243 forman parte del universo relevado como proveedores, emprendedores o potenciales proveedores, mientras que alrededor de 120 ya trabajaron efectivamente con Los Azules durante los últimos meses, ya sea mediante contrataciones puntuales o suministro de bienes.

La estrategia combina búsqueda de proveedores, formalización impositiva, capacitaciones y asistencia para que emprendimientos que inicialmente estaban fuera de los estándares exigidos por la industria puedan comenzar a competir por contratos.

“Buscamos que para los proveedores y emprendedores esto no sea la foto de un día, sino un trabajo y una asociación perdurable en el tiempo”, explicó Patricio Musitano, responsable de Contenido Local de Los Azules. El área depende de la Gerencia Comercial y Logística y trabaja además junto a Sustentabilidad y Relaciones Comunitarias.

USD 58,9 millones destinados a la cadena de suministro

El crecimiento de la base local ocurre en paralelo con un volumen creciente de contrataciones. Entre enero de 2025 y abril de 2026, Los Azules destinó USD 58,9 millones a proveedores y contratistas, dentro de una inversión acumulada de USD 83,9 millones durante ese período.

Según los datos proporcionados por la compañía, el 63% de esa facturación correspondió a empresas sanjuaninas, mientras que más del 60% de los proveedores y contratistas que trabajan con el proyecto tienen origen en San Juan, incluyendo tanto Calingasta como el resto de la provincia.

Para el proyecto, el desafío no pasa solamente por encontrar empresas ya preparadas para ingresar a la cadena minera, sino también por identificar qué impide que pequeños proveedores locales puedan competir y ayudarlos a superar esas barreras.

El caso de un carpintero que terminó convirtiéndose en proveedor

Uno de los ejemplos utilizados por el equipo de Contenido Local permite entender cómo funciona el programa en la práctica. Durante los primeros trabajos del área surgió la necesidad de contratar un producto de carpintería y en Calingasta encontraron a un trabajador que podía realizarlo.

El inconveniente estaba en el presupuesto: su cotización era considerablemente superior a la de un proveedor ubicado en la Capital sanjuanina. En lugar de descartar la propuesta, el equipo buscó determinar por qué existía esa diferencia.

La explicación estaba en cómo el carpintero calculaba el impacto de la materia prima sobre su mano de obra. A partir de allí revisaron junto con él los costos fijos, variables y el margen de rentabilidad que necesitaba para hacer viable el trabajo. Con una nueva estructura de costos pudo presentar una oferta competitiva y actualmente trabaja con Los Azules.

El caso resume una de las características del modelo: no se limita a generar un listado de empresas disponibles, sino que busca trabajar sobre los obstáculos concretos que encuentran los emprendedores para ingresar a una industria con mayores exigencias administrativas, comerciales y técnicas. “Si no surgen las oportunidades desde el proyecto, es muy difícil bajarlo al territorio. Es un trabajo en equipo, que es parte de la identidad del proyecto que desde un primer momento se marca desde la gerencia general hacia todos los que somos parte”, señaló Musitano.

De la informalidad a poder competir por un contrato minero

En algunos casos el primer paso es incluso anterior. Hay comerciantes o trabajadores con experiencia en su oficio que todavía necesitan formalizarse ante ARCA para poder convertirse en proveedores. El acompañamiento también incluye la articulación con áreas como Higiene y Seguridad y Construcciones y Proyectos Civiles para adecuarse a los estándares propios de la actividad minera.

Las contrataciones se definen mediante concursos de precios y el programa incorpora una premisa para favorecer el desarrollo departamental cuando las condiciones son equivalentes.

“A igual precio e igual calidad, la contratación queda en la comunidad”, explicó Musitano.

El vínculo se complementa con la participación de la Cámara de Empresarios de Calingasta (CAEMCA) y la Cámara de Servicios Mineros de Calingasta (CASEMICA), organizaciones que ayudan a detectar necesidades, acercar empresas y difundir las instancias de capacitación.

Capacitación, financiamiento y estándares mineros

Los Azules puso en marcha además la tercera edición del Programa de Capacitación para Proveedores Locales, con actividades en Villa Calingasta y Barreal. La nueva etapa incorpora contenidos surgidos de las necesidades identificadas durante el trabajo cotidiano con los propios comerciantes y emprendedores.

Uno de los ejes apunta a la formación empresarial e impositiva, con herramientas para calcular costos, preparar presupuestos y proyectar crecimiento. Este año se incorporó también el uso práctico de inteligencia artificial para tareas administrativas y toma de decisiones.

Otro capítulo es el acceso al financiamiento. El programa trabaja sobre alternativas provinciales y nacionales y contempla herramientas de organismos como la Agencia San Juan de Desarrollo e Innovación, Agencia Calidad, Fiduciaria San Juan y el CFI, especialmente para proveedores que ya cuentan con mayor recorrido.

El tercer eje busca acercarlos a estándares que más adelante pueden transformarse en una exigencia para crecer dentro de la cadena minera. Allí aparecen las normas ISO 9001 e ISO 14001. El objetivo inicial no es entregar una certificación, sino que cada proveedor conozca qué camino debería recorrer para alcanzarla.

Desde una caja hasta los productos: una compra hecha íntegramente en Calingasta

El programa también generó experiencias en bienes que, a primera vista, pueden parecer alejados de los grandes contratos mineros. Un ejemplo son las canastas navideñas que Los Azules entrega a sus colaboradores, cuya elaboración logró concentrarse íntegramente en Calingasta.

La caja, el packaging y los productos son realizados en el departamento. El contenido incluye vinos de la región, dulce de membrillo, frutos secos, dulce de leche y panificados, todos con las correspondientes habilitaciones sanitarias.

Para Musitano, cada incorporación genera una “doble satisfacción”: por un lado aparece el contrato concreto y, por otro, quedan capacidades que el proveedor puede utilizar posteriormente para trabajar con otras empresas. Entre ellas mencionó conocimientos financieros, contables, impositivos y técnicos.

Con 243 proveedores y emprendedores relevados, alrededor de 120 que ya tuvieron algún vínculo comercial y una base que creció 74% en tres años, el próximo desafío será ampliar la cantidad de empresas calingastinas capaces de competir de manera sostenida dentro de una cadena de suministro que crecerá en paralelo con el avance del proyecto Los Azules.

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